Mostrando entradas con la etiqueta Te acuerdas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Te acuerdas. Mostrar todas las entradas

¿Te acuerdas de... Dennis Eckert?



En 2017 el Celta realizó un refuerzo poco habitual para el filial al fichar a un joven delantero alemán. Más extrañó resultaba que para aquel niño que procedía de la cantera del Borussia Möenchedgladbach, vestir la camiseta celeste era cumplir su sueño de niñez. Y es que aquel niño germano, de apellido Eckert, tenía un segundo apellido, Ayensa, que delataba su pasado español, gallego y más en concreto de Tui, donde nació su madre y donde pasaba los veranos.

Por herencia de su familia se convirtió en un celtista más, con dotes para jugar al fútbol, y que soñaba con defender la camiseta celeste algún día. No es fácil, y más si juegas en Alemania, pero Eckert lo consiguió. Antes de eso tuvo que labrarse su futuro en las filas del Pulheimer, 1.FC Köln, Alemannia Aachen y finalmente del Borussia Moenchedgladbach. En ese club se completó su formación, destacando en las categorías inferiores como un gran goleador, marcando 70 goles en 87 partidos con el juvenil.

En el Celta jugó durante dos temporadas, la primera de ellas completa en el filial, anotando 8 goles, y la segunda, con Antonio Mohamed en el banquillo, tuvo la oportunidad de debutar en el primer equipo, disputando un total de 10 encuentros, sin poder estrenarse como goleador.

Después se marcharía cedido al Excelsior nerlandés, y posteriormente se desvinculó del club celeste y regresó a Alemania, jugando durante tres temporadas en el Ingolstadt, con el que consiguió el ascenso a la Bundesliga 2. Desde hace tres años juega en la Jupiler League belga. Durante dos temporadas lo hizo en el Saint-Gilloise, y desde el pasado verano juega en el Standard de Lieja, donde la pasada campaña firmó 8 goles, y en el presente ejercicio ya se ha estrenado como goleador.

Ficha de Dennis Eckert en Yo Jugué en el Celta

Leer más »

¿Te acuerdas de Borja Fernández?



La Ponferradina visita esta tarde Balaídos con un buen número de jugadores con pasado en el Celta. Hasta cinco futbolistas defendieron en algún momento la camiseta celeste, pero de todos ellos el más especial para los aficionados que acudan al estadio es Borja Fernández, uno de los canteranos más ilustres de los últimos tiempos. 

Integrante de una de las mejores generaciones del Celta, finalista de la Copa de Campeones juvenil en 2013 junto a futbolistas como Santi Mina, Jordan, David Costas o Yelko Pino, entre otros, Borja Fernández disputó con el primer equipo 17 partidos oficiales, y con el filial 112, en los que anotó 8 goles. 

Se incorporó al Celta siendo un niño, en el año 2005, formando parte del equipo alevín de primer año. Su referencia siempre fue Borja Oubiña, ese jugador en el que todos los entrenadores le decían que debía fijarse para conocer y aprender el oficio de pivote. Así fue escalando poco a poco por los equipos inferiores del Celta hasta darse a conocer en aquel juvenil.

Tras alternar el primer equipo con el filial durante dos temporadas, en la Temporada 2016-17 aceptó la propuesta de Carlos Mouriño de jugar con el filial a pesar de tener contrato con el primer equipo, con la promesa de ser recompensado posteriormente. Por aquel entonces el presidente céltico estaba obsesionado con el ascenso del filial, llegando a declarar que era más importante que ganar la Europa League. Con lo que no estaba tan obsesionado era con cumplir su palabra, y Borja Fernández no tuvo recompensa. 

Tras un año de cesión en el Reus, en Segunda División, abandonaría definitivamente la entidad celeste en el verano de 2018. Desde entonces ha vivido experiencias en el extranjero, un año en Polonia, en el Miedz Legnica, y dos temporadas en el Asteras Tripolis de Grecia. En 2021 regresó a España, y desde entonces ha jugado en Primera Federación, tres campañas en el Algeciras, y la presente en la Ponferradina, donde hasta la fecha ha disputado 10 partidos. 

Veremos si esta tarde cuenta con minutos, ya que en los últimos seis partidos tan solo dispuso de 7 minutos ante el Barakaldo, pero seguro que de ser así recibe el aplauso de Balaídos.  

Ficha de Borja Fernández en Yo Jugué en el Celta

Leer más »

¿Te acuerdas de... Welliton?


Foto: Marta Grande Boullosa

Pocos futbolistas del Celta que hayan jugado tan poco han dejado tanto recuerdo entre el celtismo como Welliton. Y no precisamente positivo. El delantero brasileño fue uno de los fichajes del Celta en el mercado de invierno de la Temporada 2013-14. Llegó cedido desde el Spartak de Moscú, y acabó siendo un fichaje fallido ya que su participación fue mínima. Tan solo jugó cinco minutos en un partido disputado por el equipo celeste en Elche. 

El ariete brasileño generó cierta ilusión a su llegada por el rendimiento que había ofrecido previamente en Rusia, donde había anotado 21 y 19 goles respectivamente en años anteriores. Sin embargo a Vigo llegó tras varias cesiones infructuosas y una baja de rendimiento importante en el conjunto moscovita. 

Pero el hecho por el que siempre será recordado por el celtismo acaeció lejos del terreno de juego. Sucedió a las 05:05 de la madrugada del cinco de mayo, cuando la policía local de Vigo detenía al jugador por conducir borracho en un vehículo en el que viajaban seis personas, una más de las permitidas. Welliton fue interceptado en un BMW de color oscuro, modelo 520D, mientras iba por Urzaiz. Los agentes lo vieron a la altura de la calle Príncipe con la música a un volumen elevado y a gran velocidad. Después de girar por Gran Vía, el deportistas se saltó los semáforos en rojo que hay hasta la plaza de España. Finalmente, los policías lo interceptaron en el cruce con Hispanidad después de perseguirlo una dotación del GOA, unidad especial de operaciones de élite.

Los agentes comprobaron que en el coche, además del jugador Welliton, viajaban otras cinco personas. El joven presentaba claros síntomas de estar bajo los efectos de las bebidas alcohólicas. Tras efectuarle la prueba, arrojó un resultado de tipo penal. En concreto dio una tasa de 1,30, más de cinco veces la autorizada. La primera frase de Welliton tras ser detenido por los policías fue: "Soy Welliton, jugador del Celta", justificando su estado por la celebración de la permanencia recientemente alcanzada por el conjunto celeste.

El Celta decidió aplicar al futbolista la máxima sanción que contemplaba el régimen interno del club, aunque no expulsa al jugador de su disciplina. Un día después, fue condenado a través de un juicio rápido, a estar un año sin carné y una multa de 9.000 euros por un delito de conducción bajo los efectos del alcohol.

En su declaración ante la juez dijo que estaba "arrepentido" y que "no quería dar mal ejemplo". Su abogado, Manuel Carpintero, afirmó a la salida del juicio rápido que su cliente volvía del centro de Vigo y se iba para casa, que iba con unos amigos y amigas, y que celebraban la permanencia en Primera División. El letrado afirmó que el jugador no contaba que la "cosa estuviese tan calentita", en referencia a que no contaba con dar una tasa tan elevada de alcohol. El futbolista dio 1,30 miligramos por litros de aire espirado, casi seis veces más cuando el máximo legal permitido es de 0,25.

El cinco fue un número maldito para Welliton durante su estancia en el Celta. Cinco fueron los minutos que jugó durante sus cinco meses en Vigo.  El cinco formaba parte de su dorsal, y la acción que le hará famoso sucedió un día cinco, del mes cinco, a las cinco y cinco de la madrugada. Se le impuso una sanción en el juzgado de instrucción número 5 de Vigo, por multiplicar por cinco la tasa de alcoholemia. 

Tras jugar en el Celta se fue a Turquía, en las filas del Mersin Idmanyurdu y el Kayserispor, y posteriormente a los Emirato Árabes, donde tuvo buenas temporadas a nivel goleador en el Sharjah y el Al Wasl. En 2021 regresó a su país natal, jugando primero en el Goiás y posteriormente en el Novorizontino, donde colgaría las botas a finales de 2022. 

Ficha de Wellinton en Yo Jugué en el Celta

Leer más »

¿Te acuerdas de Papadopoulos?



Aprovechando la visita del Celta al Papa de Roma, es un buen momento para recordar al único Papa que hasta ahora ha formado parte del Celta. El gran Dimitrios Papadopoulos, que jugó en el Celta entre 2009 y 2012, disputando un total de 26 partidos oficiales, sin poder estrenarse como goleador. 

Nacido en Gagarín (Uzbekistán), aunque con nacionalidad griega. Fue un delantero centro que jugó en el Celta entre 2010 y 2012. Su formación se llevó a cabo en las categorías inferiores del Akratitos FC, debutando con el primer equipo en 1999 y participando en el ascenso de su equipo a la máxima categoría griega. Hecho que se produjo por primera vez en la historia en el año 2001. Tras una interesante trayectoria en el conjunto griego, con quién anotó 20 goles en 57 partidos, fue traspasado al Burnley inglés, que pagó por él 750.000 € sin haber llegado a debutar en la máxima categoría helena. 

En Inglaterra militó dos temporadas, ambas en segunda, en las que solo pudo anotar 3 goles en 39 partidos. Tras su periplo por las islas británicas regresó a su país de origen para jugar en el Panathinaikos después de que los ingleses recuperasen 300.000 euros de su inversión. En el conjunto verde vivió sus mejores años como futbolista. Papadopoulos se hizo un habitual en las convocatorias de la selección griega y tocó el cielo en la Euro que se disputó en Portugal en 2004. Allí, de forma sorprendente, el combinado heleno se hizo con el título en una de las mayores sorpresas de la historia del fútbol. 

En aquella selección griega, entrenada por Otto Rehhagel, Papadopoulos tenía un papel secundario. En punta de ataque Vryzas, que posteriormente jugaría en el Celta, y el goleador Charisteas, reclamaban todo el protagonismo. Papadopoulos no jugó ninguno de los dos primeros partidos, pero si actuó en el tercer encuentro de la fase de grupos, en la que Rehhagel jugó con tres delanteros, acompañando nuestro protagonista a los delanteros habituales. Papadopoulos jugó 70 minutos y fue sustituído por Nikolaidis. Fue la única derrota de Grecia, que cayó 2-1 ante Rusia. Ya no volvería a jugar hasta la gran final en la que entró en el minuto 81 en lugar de Vryzas. Por entonces no nos imaginábamos que esos dos jugadores llegarían a jugar en el Celta algún día.  Con la selección griega disputó un total de 24 partidos y anotó 7 goles. 

Con el título de la Euro debajo del brazo, Papadopoulos prosiguió su interesante carrera en el fútbol griego. Con el Panathinaikos jugó seis temporadas, anotando 50 goles en 126 partidos. Entonces volvió a probar suerte en un gran campeonato fichando por el Lecce italiano, pero tampoco la suerte le acompañó allí, donde solo anotó 1 gol en 14 partidos. Tras su experiencia transalpina, en 2004 recaló en el Dinamo de Zagreb, desde donde llegó al Celta en el mercado de invierno de la Temporada 2009-10 provocando sorpresa y estupor. 

Pocos creían en Vigo que Dimitrios Papadopoulos (Gagarin-Uzbekistán, 1981), campeón de Europa con la selección griega, aceptase jugar en un equipo en la ruina y que había perdido todo su glamour tras caer al pozo de la Segunda División. Pero gracias a la mediación de Vlado Gudelj, el entonces futbolista del Dinamo de Zagreb aceptó emprender la aventura en el fútbol español en enero de 2010, al abrirse el mismo mercado de invierno. El fichaje de Papadopoulos levantó mucha expectación en Vigo. En aquel momento, Eusebio Sacristán buscaba delanteros con gol y el club le concedió la baja al brasileño Arthuro y contrató al argentino Cellerino y a Papadopoulos. 

Ambos se estrenaron con la zamarra celeste en un partido amistoso en Barreiro ante el Ourense, celebrado el 2 de febrero de 2010. El internacional con Grecia no pudo comenzar mejor en Vigo: en el minuto 76 de partido anotaba el único tanto de los célticos, que caerían por 1-3. En el tramo final de esa temporada con Eusebio participó en 14 partidos de Liga, de los que cinco fueron completos. En los 928 minutos que permaneció en el terreno de juego no anotó ningún gol. En los torneos de verano previos a la temporada 2010-2011, ya con Paco Herrera como técnico, Papadopoulos pudo celebrar algún remate certero, pero en la competición regular no encontró ninguna vía para golear. Su presencia en el equipo fue decayendo hasta quedarse en 11 apariciones en la Liga, dos de ellas como titular. Sumó un total de 275 minutos y tampoco marcó.

Tras finalizar la Temporada 2010-11, Paco Herrera le comunicó que no contaba con él, instándole a buscar equipo. Durante ese verano hubo varios rumores acerca de alguna oferta, pero el griego no llegó a aceptar ninguna de ellas, si es que las hubo. Se pasó en blanco la primera mitad de la Liga, y con la apertura del mercado invernal aceptó la cesión al Levadiakos griego, con lo que regresaba a su país para intentar salvar al Levadiakos del descenso, hecho que evitó. 

El futbolista tenía contrato hasta 2013, pero el Celta se había reservado una cláusula que permitía rescindir el contrato el 30 de junio de 2012 abonando una pequeña cantidad. Si no había tenido sitio en Segunda División, el ascenso a Primera del Celta le cerraba definitivamente las puertas, así que el conjunto céltico rescindió su contrato y la vinculación de Papadopoulos con el Celta. 

Papadopoulos fue un jugador cuyo rendimiento en el campo no fue el adecuado, pero se ganó el cariño de gran parte de la afición por la ética de trabajo que mostró en Vigo. A la historia pasará aquella rueda de prensa, en el invierno de 2011, en la que Papadopoulos lamentó que el entrenador no contase con él utilizando mascotas como símil para definir su situación. Su español nunca fue muy fluído, pero en este caso se entendió bien la metáfora: "El míster está en casa dentro, cómodo con gatos, mientras yo estoy fuera como perro". Se refería el bueno de Papadopoulos a las escasas oportunidades que recibía. Lo cierto es que cuando las tuvo, por unas cosas u otras, no las aprovechó. 

Tras abandonar el Celta, firmó por el Panthrakikos FC griego en el verano de 2012, completando una buena temporada en la que anotó 11 goles en 25 partidos. En la Temporada 2013-14 firmó por el Atromitos, también de la Primera griega, donde también realizó una buena temporada (14 goles) firmando al final de la misma por el PAOK de Salónica, que competía en la Europa League.

Ficha de Papadopoulos en Yo Jugué en el Celta

Leer más »

¿Te acuerdas de... Jesuli?


Foto: Miguel Riopa / Getty Images

El Celta felicitó ayer a Jesuli en su 45 cumpleaños. El futbolista sevillano jugó en el Celta durante 4 temporadas, entre 2000 y 2004, anotando 29 goles en 153 partidos. Suyo fue uno de los tantos que sirvió para que el Celta derrotase en San Siro al Milan, logrando la clasificación para los octavos de final de la Champions League. Desde moiceleste nos sumamos a la felicitación y aprovechamos para recordarlo. 

El sevillano, jugador irregular donde los haya, demostró en Vigo lo mejor que ha dado en su carrera deportiva. Tuvo momentos gloriosos, como un gol soberbio ante el Mallorca en la primera temporada de Lotina, gol que nunca se borrará de nuestras retinas por la belleza estética de su ejecución. Ya antes había marcados goles similares, de extraordinaria factura. Desde el pico del área, un balón con una rosca endiablada que se cuela en la escuadra del palo largo. Sensacional.

Sin embargo, aquí en Vigo, tampoco dio todo lo que de él se esperaba, un jugador demasiado inestable para optar al cariño de la grada, que nunca le perdonó ciertas cosas. Su afición a las salidas nocturnas unida a su poca discreción le otorgaron una fama de jugador-vividor de la que nunca fue capaz de huir. No extraña pues, que su salida al club fuera acogida con una indiferencia semejante. Nosotros nos quedamos con sus bellos goles, sus valientes internadas por la banda y su inteligencia en el juego. Tardaremos en encontrar un jugador con sus facultades, pero no es nada difícil encontrar un jugador con mejor actitud que él.

Jesuli se formó en la cantera del Sevilla, donde debutó en primera división la temporada 1996-97, cuando todavía no había cumplido los 20 años. En el verano del 2000 es traspasado al Celta, donde juega la copa de la UEFA y consigue la clasificación para la liga de campeones. La carrera de Jesuli en el Celta culmina con el descenso del equipo celeste en el año 2004. Tras el descenso vuelve a Andalucía y al Sevilla, pero su nuevo periplo ya no será tan exitoso, y sería cedido a equipos de segunda división, Real Sociedad y Tenerife.

Según el periódico El Mundo, Jesuli fue grabado por Iñaki Badiola, presidente de Real Sociedad, en una conversación donde confirmó que los jugadores de Tenerife recibieron alrededor de €6,000 cada uno por dejarse perder el último partido de la campaña 2007-08, frente al Málaga CF, resultado con el que los andaluces ascendían a primera división, mientras los vascos permanecían un año mas en la segunda división del futbol español.

Jesuli estaba lesionado, por lo que no jugó el partido antes mencionado. Durante la conversación, Badiola y Jesuli también especulan que el distribuidor del dinero posiblemente era Lorenzo Sanz (Ex presidente de Real Madrid), cuyo hijo, Fernando Sanz, ocupaba la presidencia del Málaga.

Los capitanes del Tenerife negaron estas acusaciones, declarando que probablemente se trataba de una broma de Jesuli, o eran declaraciones bajo presión de la real sociedad. Lorenzo Sanz declaró que la acusación era ridícula, mientras que un portavoz de la Real Federación Española de Fútbol inicialmente afirmaron que conocían el caso pero fue investigado y rechazado en ese momento. La federación, sin embargo, negó posteriormente que hubiese alguna denuncia formal en curso acerca del posible soborno.

Sorprendentemente, pocas horas después, Jesuli también negó que los jugadores de Tenerife hubiesen recibido dinero para arreglar el partido en un comunicado de prensa, mientras que Badiola insistió en los medios de comunicación que había recibido el consentimiento del jugador para grabar la conversación, y que el jugador estaba dispuesto a ir más allá con el tema.

Unos días más tarde, El Mundo publicó la segunda parte de la conversación grabada, donde se supone que Jesuli sabía que Badiola estaba grabando la conversación.

Ficha de Jesuli en Yo Jugué en el Celta


Leer más »

¿Te acuerdas de... Giovanella?


Foto: Getty Images

Everton Giovanella cumplió ayer 52 años, y aprovechando tal efeméride queremos recordar a uno de los futbolistas más queridos por la afición celeste en los últimos años. El mediocentro brasileño defendió la camiseta celeste durante siete temporadas, disputando un total de 194 partidos, en los que anotó 1 gol. Hoy recordamos su carrera, su figura y su paso por el Celta. 

Mediocentro defensivo brasileño que inició su carrera en el Lajeadense, de donde pasaría al Porto Alegre en la Temporada 1992-93. En la siguiente Temporada Giovanella llegaría a Europa para formar en el Tirsense portugués, donde tras un buen año sería fichado por el Estoril y la siguiente temporada por un equipo ya más potente como el Os Belenenses de la capital de Portugal.

Su llegada a España se produciría en 1996, cuando el Salamanca contrató a muchos jugadores procedentes del país vecino, tanto portugueses como brasileños. En Salamanca Giovanella viviría tres buenas temporadas, la primera de ellas se saldaría con el ascenso del conjunto charro a Primera y en las otras dos, en la División de honor, Giovanella sería una pieza importante en el equipo jugando muchos partidos.

Sus buenas actuaciones motivarían el interés del Celta por hacerse con sus servicios y así, tras el descenso del Salamanca en 1999, el jugador llegaría al Celta. Su debut en el Celta se produjo el 22 de agosto de 1999 en el Carlos Tartiere ante el Oviedo. Con el Celta jugaría durante 7 temporadas, siendo un jugador importante, especialmente en los primeros años. Era un mediocentro defensivo, de carácter y mucho trabajo. Su esfuerzo constante en los partidos es muy valorado por la afición céltica que guarda muy buen recuerdo de Giovanella. Con el Celta alcanzaría una final de Copa y la clasificación para la Champions League, además de participar en grandes encuentros de la historia del Celta como el 7-0 al Benfica, o el 4-0 a la Juventus ambos en Copa de la UEFA. No era un gran goleador, y tan sólo anotó un gol en Liga ante el Oviedo.

Giovanella viviría su peor momento en el mundo del fútbol cuando dio positivo por nandrolona en un control realizado el 19 de diciembre de 2004 tras el encuentro que enfrentó al Celta contra el Pontevedra en Balaídos. La muestra de orina de Giovanella presentó unos niveles de nandrolona de 3,7 nanogramos por milímetro, lo que supera en 1,7 el límite permitido, establecido en 2 nanogramos. Por este motivo el futbolistas fue sancionado por el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol el 27 de septiembre de 2005 a una suspensión de dos años de más una multa de 1.502,53 euros.

Desde ese momento, Giovanella se enfrentó a un farragoso proceso jurídico, en el que el casó pasó todos los comités que establece la justicia deportiva e incluso la justicia ordinaria sin encontrar solución todavía. Su último partido con el Celta de Vigo sería el 21 de septiembre de 2005 ante el Villarreal en El Madrigal, que terminaría con victoria (1-2) del Celta.

Durante la Temporada 2006-07 el jugador se ejercitó en A Madroa junto a sus ex-compañeros del Real Club Celta. Esa misma temporada el jugador tuvo una propuesta del Celta de fútbol Sala para participar en la Primera División con ellos, pero la Federación de fútbol prohibió la participación de Giovanella, que llegó a jugar un amistoso con el equipo, aduciendo que la prohibición era extensible también para este deporte.

En la Temporada 2007-08 y tras finalizar sus dos años de inhabilitación, el jugador firmó por el Coruxo, de la Tercera División, actualmente entrenado por un ex-jugador del Celta; Javier Maté. El Celta, por su parte, durante esa misma temporada, homenajearía al jugador por la dedicación mostrada durante sus años como celeste.

Ficha de Giovenalla en Yo Jugué en el Celta


Leer más »

¿Te acuerdas de.. Kamel Ghilas?


Kamel Fathi Ghilas, nacido en Marsella (Francia) el 9 de marzo de 1984. Delantero de origen argelino, selección con la que ha sido internacional. Nacido y criado en Marsella, sus origen han marcado y caracterizado su personalidad que le convierten en un jugador dinámico, que basa su fútbol en la pillería propia de las canchas de fútbol de la ciudad francesa donde se curtió.

Comenzó su andadura futbolística en el Vitrolles de donde daría el salto al profesionalismo en las filas del Cannes, con quién disputaría dos temporadas en la Tercera División consiguiendo el ascenso en la Temporada 2004-05 a la Ligue 2. Ghilas marcaría 22 goles para el equipo francés. La temporada 2005-06, con el Cannes en Segunda División francesa fue importante para Ghilas, que anotó 15 goles en aquella campaña.

Finalizada esa temporada, Ghilas emprendería su aventura internacional enrolándose en el club portugués del Vitoria de Guimaraes, que competía esa temporada en la Segunda División del país vecino. Con 12 goles, Ghilas colaboró al ascenso del conjunto luso a Primera División, campeonato en el cual realizaría una de las mejores temporadas de la historia clasificándose en las primeras posiciones del complicado campeonato portugués.

Tras esa buena temporada en Francia, el crecimiento de Ghilas parecía imparable. Tras el interés de varios conjuntos de renombre dentro del panorama europeo, como el Arsenal inglés, el jugador se embacaría en un dificil proyecto como era el del Celta, que pretendía regresar a Primera División apoyado en los goles del argelino. La temporada fue más complicada de lo que se preveía y el Celta, a pesar de finalizar la primera vuelta en puestos cercanos al ascenso, encadenó una racha de derrotas que lo llevó a sufrir para salvar la categoría.

El juego de Ghilas, sin embargo, fue impecable, convirtiéndose en el máximo goleador del equipo con 13 dianas, algunas de ellas muy importantes. En Vigo formó una dupla interesante junto al delantero brasileño Dinei, referentes del juego de ataque celtiña.

Combinó su trayectoria en el Celta con apariciones esporádicas en la selección argelina, con quién jugó regularmente perdiéndose de este modo varios partidos con el Celta, uno de ellos de especial importancia ante el Alavés, el rival por la permanencia a tres jornadas del final. Ghilas no volvería a jugar con el Celta por estar convocado por el combinado africano, pero la salvación se lograría gracias a dos goles del canterano Iago Aspas.

A la finalización de esa temporada, los rumores situaban a Ghilas en la Premier League, siendo el Blackburn Rovers el primero en interesarse. El jugador viajaría a tierras inglesas pero tras no pasar el pertinente reconocimiento médico regresaba a Vigo, caracterizando su regreso por la ilusión con la que se tomó la pretemporada celtiña a pesar del fichaje frustrado.

Sin embargo, sería otro equipo inglés, el Hull City, quién se interesaría por el futbolista y terminaría fichándole por un importe de 2,4 millones de euros según datos oficiales. No se consolidó en el club inglés y no fue convocado para participar en el Mundial de 2010 con la selección argelina, que regresabaa la cita mundialista 24 años después.

La temporada 2010-11 jugó cedido en el Arles-Avignon de la 1ª división Francesa, y para la 2011-12, vuelve a ser cedido a un equipo francés, esta vez al histórico Stade de Reims, de la segunda división, con quien consigue el ascenso anotando 14 goles y siendo uno de los jugadores más destacados. Su importancia en el equipo cae en las siguientes temporadas, ya en Ligue 1, y acaba fichando por el Charleroi de la Liga belga, con quien jugaría cinco partidos antes de rescindir contrato y quedar libre en el verano de 2014.

El futbolista argelino estuvo un año y medio sin equipo tras abandonar el fútbol belga, hasta que en el mercado de invierno de la Temporada 2015-16 firmó con el Dubai, con quien jugaría seis meses más antes de colgar definitivamente las botas. 

Leer más »

¿Te acuerdas de... Fabian Canobbio?


Hoy llega el momento de recordar a uno de los jugadores con más talento que han pasado por el Celta en los últimos años. Uruguayo con zurda de seda, gran lanzador de faltas y líder del Celta que ascendió y logró la clasificación europea al año siguiente. Hablamos del gran Néstor Fabián Canobbio. 

Después de nacer futbolísticamente en el Club Atlético Progreso en Uruguay, participando en 1999 en el 7º Torneo Internacional de Shanghai con la selección B de Uruguay, donde clasificó como campeón, y en ese mismo año el mundial sub-20 de Nigeria y luego con Peñarol, fichó en el verano de 2003 por el Valencia de Rafael Benítez. "Pido una silla y me traen una lámpara" comentó el por entonces entrenador del Valencia. El tecnico lo veía como un interior izquierdo, el sustituto de Vicente, y sus minutos en aquel Valencia campeón de Liga fueron muy pocos; marcó un solo tanto en toda la temporada, el gol del empate a dos contra Celta de Vigo.

En julio de 2004 el nuevo entrenador del Valencia, Claudio Ranieri, informa al club de que el jugador no le interesa. A pocos días del fin de agosto aparece el Celta de Vigo (en Segunda Division), que lo ficha en calidad de cedido con opción de compra. Canobbio actúa de mediapunta, y llama la atención por su calidad.

Pronto se hizo con un hueco en la titularidad, ocupando la mediapunta celeste al lado de Jandro. Fernando Vázquez, entrenador por aquel entonces, apostaba por un 4-1-4-1, con Borja Oubiña como único pivote y dos medias puntas por delante. El equipo funcionó muy bien y el entendimiento de Canobbio con Jandro fue perfecto. Canobbio anotó 12 goles en 38 partidos y llevó al Celta a Primera División.

Con el ascenso a Primera, el Celta realizó un gran esfuerzo económico y reforzó el equipo de forma sustancial. Canobbio concluía su cesión al equipo vigués y tras ardúas negociaciones se consiguió repescar al futbolista que pasaba a ser propiedad del Celta. La opción de compra estaba valorada en 2 millones de euros, aunque al final se consiguió rebajar sustancialmente dicha cantidad. En las botas de Canobbio estaban gran parte de las esperanzas de un Celta que aspiraba a la permanencia en su regreso a la máxima categoría.

El equipo respondió a la perfección, también Canobbio, que volvió a marcar 8 goles jugando de media punta. Junto Con Baiano, Oubiña, Silva y Pinto, fue uno de los mejores jugadores de aquella temporada que llevó al Celta a la Copa de la UEFA. Una auténtica gesta.

Todo cambió tras el verano de 2006. El equipo regresó en una temporada dura en la que tendría que competir en tres competiciones. La marcha de Silva al Valencia fue suplida con la llegada de Nené, y también llegaban Tamas y el uruguayo Pablo García, además de Guayre. En principio, el equipo era mejor que el año anterior, pero el rendimiento de los jugadores varió sustancialmente.

Desde que comenzó el curso, el rendimiento del equipo no era el mismo que el año anterior, y, particularmente, el de Canobbio, que comenzó a ser abucheado por la afición en varios partidos. La crisis de resultados ponía nerviosa a la hinchada y Canobbio era uno de los centros de la ira celtista.

A Canobbio se le acusaba de no correr, de no pelear durante los partidos, y no se le perdonaba ningún error. En la Temporada 2006-07 jugaría un buen número de partidos, un total de 34, dos más que el año anterior, pero su rendimiento goleador fue muy inferior, ya que tan sólo marcó 2 goles. El Celta descendió a Segunda, pero lo peor aún no había llegado.

El Celta se jugaba la permanencia en la última jornada ante el Getafe y con la Copa América a las puertas, las selecciones tenían derecho a solicitar la presencia de sus internacionales, aunque no hubiesen concluído las Ligas. La FIFA recomendó a las selecciones que permitiesen a los jugadores disputar la última jornada. Así lo hicieron algunas selecciones como Brasil, pero no la chilena de Contreras, ni la uruguaya de Pablo García y Canobbio.

Así las cosas, mientras el Celta se jugaba la vida los tres futbolistas sudamericanos estaban tranquilamente descansando en su casa, pues sus entrenadores les habían dado el fin de semana libre dado que aún faltaba bastante para la Copa América. Ninguno de ellos tres movió un dedo, que se sepa, por estar con el equipo en la última jornada. Desde el club se les intentó localizar, pero los teléfonos estuvieron apagados todo el fin de semana.

La afición no perdonaría este gesto a un Canobbio al que habían idolatrado durante los dos primeros años en Vigo, y al que, también hay que decirlo, no se le había tratado muy bien el tercer año. Con el descenso a Segunda y una situación económica bastante preocupante, el Celta se veía obligado a vender futbolistas para cuadrar sus números. Uno de los elegidos era Canobbio, por quién el Celta esperaba recuperar, al menos, la inversión realizada. Sin embargo, las ofertas no convencieron al jugador o al club, y siguió en el Celta un año más.

Que la Segunda División se le quedaba pequeña a Canobbio era un hecho. Era todo un lujo tener ese futbolista en el equipo, pero a la hora de la verdad, el talento del uruguayo se veía a cuenta gotas. Cuando quería era el mejor, pero la falta de motivación era lo más habitual. El Celta realizó una temporada lamentable en la que nunca aspiró al ascenso, terminando en una posición clasificatoria muy baja.

En el verano de 2008, el Celta entra en ley concursal y necesita desprenderse de los futbolistas con los salarios más altos. Fabián Canobbio cobraba 800.000 euros y era el candidato número uno a dejar el Celta. Y así fue, yéndose gratis al Valladolid, que eso sí, le ofreció un salario bastante inferior al que cobraba en Vigo. Canobbio renunciaba a los 2 años de contrato que le restaban y el Celta se ahorra más de un millón y medio de euros, aunque perdía a su jugador más talentoso.

Desde entonces ha jugado en el Real Valladolid, donde en la Temporada 2009-10 perdió la categoría, y en el Larissa griego, antes de regresar a su país. La temporada 2011-12  jugó en Fénix para después fichar por Progreso, equipo de su ciudad natal y en el que comenzó su carrera, donde compartió  plantel con Carlos, su hermano menor.  Con Progreso logró el ascenso a la máxima categoría charrúa, y tras una buena temporada en Primera se fue a Danubio de la mano de Leonardo Ramos, su entrenador en Progreso. 

Canobbio fue uno de los mejores jugadores del Celta en la primera década del siglo. Durante 4 años jugó más de 130 partidos con el Celta y llegó a ser capitán. Quizás, por el poso que dejó, no se le recordará como el gran futbolista que fue, pero su clase, sus goles, sus acciones quedarán para el recuerdo.


Leer más »

¿Te acuerdas de... Ariel Rosada?



Muy criticado en sus primeros partidos con el Celta, a donde llegó fuera de ritmo en el mercado de invierno de la Temporada 2007-08, acabó siendo uno de los jugadores más valorados del plantel en una de las peores temporadas del club, salvado con el doblete de Iago Aspas ante el Alavés. Ayer cumplió 44 años, y hoy queremos recordar su figura. 

Ariel Rosada, apodado "el bombón", se formó en las categorías inferiores de Boca Juniors, debutando con el primer equipo un 19 de febrero de 1998 frente a Argentinos Juniors. Muy pronto daría el salto a Europa, con apenas 20 años sería traspasado al AZ Aalkmaar, aunque no pudo triunfar en la Eredivisie, regresando a Boca Juniors al final de esa temporada.

Su siguiente equipo sería Chacarita Juniors, con quién se asienta en la titularidad durante 4 temporadas, al final de las cuales llegaría la llamada de Newell'old Boys. Si con Boca Juniors había ganado 2 ligas, con "los leprosos" consiguió ganar su primera liga siendo un jugador importante. Fue el Apertura de 2004.

En 2005, Rosada daría el salto a la Liga Mexicana, una de las más potentes y con los sueldos más altos de toda América. Durante 3 temporadas jugó para el Deportivo Toluca, antes de que el Celta se fijase en él y lo contratase en el mercado de invierno de la Temporada 2007-08. A Vigo llegó muy pasado de forma y sus primeras actuaciones no convencían a la afición. El argentino apenas podía completar un partido porque su derroche físico le hacía desaparecer en las segundas mitades. Rosada estaba pagando la diferencia entre las temporadas americanas y las europeas. Llegó con la forma física de pretemporada, cuando en España todos los jugadores estaban en la mejor forma posible.

A pesar de mostrar buenas maneras, en cuánto a intensidad defensiva, su manejo del balón y la ya mencionada baja forma hicieron que su primera temporada en Vigo no convenciese a casi nadie.

Todo cambiaría en el segundo año. Realizando la pretemporada con el resto de sus compañeros, Rosada alcanzó un nivel increíble y su actuación fue "in crescendo" con el paso de los partidos, hasta el punto de hacerse con la titularidad sin discusión alguna y convertirse en uno de los mejores, sino el mejor, jugador de la temporada.

Rosada cambió los abucheos iniciales y los insultos por la calle, por ovaciones constantes partido tras partido. Su profesionalismo, su honestidad y su carácter afable le valieron para ser muy querido en Vigo y recordado como un buen futbolista que llegó en mal momento.

Tras la temporada 2008-09 y después de que el Celta no ascendiese a Primera, solicitó al club que le dejase via libre para fichar por Boca Juniors. Su traspaso se prolongó en el tiempo más de lo necesario, pero finalmente tras varios tira y afloja, llegó a la disciplina del equipo de La Bombonera, del que siempre se ha declarado seguidor. Tuvo unos buenos inicios en Boca, pero con la llegada de Abel Alves al cuerpo técnico, Ariel fue relegado al banco de suplentes.

Tras el  vencimiento de su contrato con Boca, la directiva de dicho club decidió no renovarle y Rosada arregla su incorporación al Club Atlético Banfield a préstamo por un año con una opción de compra. A principios del mes de agosto de 2011 firmaba con el Olimpo de Bahía Blanca, de la primera división argentina, que acabaría descendiendo a la Segunda argentina. Después de esto, Ariel decide regresar a su localidad natal, Campana, para jugar en el Villa Dálmane, que militaba en el tercer nivel del fútbol argentino. 

Ficha de Ariel Rosada en Yo Jugué en el Celta


Leer más »

¿Te acuerdas de... Fernando Baiano?


Foto: Miguel Riopa/Getty Images

Fernando Baiano militó durante dos temporadas en el Celta, donde dejó constancia de su capacidad goleadora, anotando 32 tantos en 80 partidos. Tras el descenso del Celta en 2007 se fue al Real Murcia, que a su vez había logrado el ascenso a Primera División. Aprovechando que ayer cumplió 43 años vamos a recordar a uno de los grandes goleadores de los últimos tiempos en Casa Celta. 

Debe su apodo a su primer entrenador, que no acordándose su nombre lo llamó así "Ehi, tu Baiano" pensando que la región de la cual provenía era la de Bahía. No era así, pero su apellido nunca cambió y para todos se llamó Fernando Baiano. Delantero centro brasileño de buena condición técnica y notable juego de espaldas. Se forma en las categorías inferiores del Corinthians y llega al primer equipo con apenas 18 años. En 1999 se proclama campeón del primer mundialito de clubes con el conjunto brasileño. Tras 4 temporadas en la primera plantilla del Corinthians ficha por el internacional de Portoalegre y de ahí da el salo al Flamengo.

Sus buenas actuaciones en Brasil llaman la atención de los ojeadores europeos y el Wolfsburgo se lleva a Baiano en 2003. Su adaptación a la bundesliga no es todo lo buena que se esperaba. El fútbol alemán es distinto al brasileño pero aún lo es más el clima. A pesar de firmar buenos números con los alemanes regresaría a la siguiente temporada al Sao Caetano en calidad de cedido.

Su gran eclosión llegaría en el mercado de invierno de la Temporada 2004-05. El Málaga, ahogado por una situación deportiva preocupante en la Liga recurre a Baiano para intentar salir del fondo de la tabla clasificatoria. Baiano tarda en presentar sus credenciales, pero en el cuarto partido con el Málaga es pieza clave de la abultada victoria de su equipo en el Sadar ante el Osasuna (1-6) dónde el brasileño anotaría dos tantos, uno de ellos de bella factura.

Con el Málaga firmaría 9 tantos en 17 partidos y sería pieza fundamental en la salvación de un equipo que agonizaba en enero. Llegó al equipo cuando era 17º con un punto sobre el descenso y finalizaría la temporada en una cómoda 10ª posición con 14 puntos sobre el descenso.

Sus buenas actuaciones en el Málaga despertaron el interés de equipos con mayores aspiraciones y así comenzó un nuevo capitulo de la rivalidad entre el Deportivo y el Celta. Finalmente el jugador se decidiría por el Celta, aunque ya había dado su palabra al presidente coruñés. En Vigo viviría la cara y la cruz del fútbol en el plano colectivo ya que en el individual rayó a gran nivel. La cara la vivió en la primera temporada cuando colaboró con sus 13 goles a la clasificación del Celta para la UEFA. La cruz al año siguiente, cuando sus 15 goles no pudieron evitar el descenso del Celta a Segunda División. En su segundo año en Vigo llegó a ser pitado en alguna ocasión de forma injusta por la afición céltica.

Finalizada la segunda temporada en el Celta forzó su salida del Celta para jugar en Primera División. Finalmente sería el Real Murcia, de forma un tanto sorpresiva, quién se llevarái al jugador. En Murcia no triunfó y al finalizar la temporada, fue cedido por una campaña al Al-Jazeera de Emiratos Árabes Unidos, club con el que se proclama máximo goleador de la competición.

Tras esta campaña, rescinde el contrato con el Real Murcia y se compromete con el Al Wahda por tres temporadas. En 2013 regresó brevemente a Brasil para jugar en el Sao Bernardo, pero sería nuevamente atraído por la llamada de los petrodólares fichando por el Al Ittihad de Arabia Saudí.

A comienzos de 2014, ficha por el Mogi Mirim EC, de Mogi Mirim ciudad en el interior de São Paulo, con quien juega durante este año. Al término del mismo se queda sin equipo y finaliza su carrera deportiva. 

Estadísticas y biografía de Fernando Baiano

Leer más »

¿Te acuerdas de... Mido?


Pocas veces esta pregunta ha resultado tan redundante. Los que visteis jugar al delantero egipcio seguramente no lo habéis olvidado, y eso que tan solo jugó en el Celta apenas tres meses, pero quedó para el recuerdo la impronta de su inolvidable calidad. Si eres más joven, y no lo recuerdas, esta puede ser una buena oportunidad para acercarte a la figura de un futbolista singular, aprovechando que hoy se cumplieron 19 años de su llegada al Celta. 

Delantero centro de clase y habilidades, basa su juego en la calidad técnica y en una gran fortaleza física. Grandes condiciones como rematador. Chuta con ambas piernas, pero preferentemente con la izquierda. Mido, formado en las categorías inferiores del potente club egipcio Zamalek, debutaría con el primer equipo en la Temporada 1999-00. No tardaría mucho en despertar la atención de los ojeadores del fútbol europeo, y sería el K.A.A Gent quién se llevaría al jugador a la modesta liga belga.

Sus buenas actuaciones en Bélgica despertaron la atención del Ajax de Amsterdam, quién recultaría al jugador en el verano de 2001. Tras una primera buena temporada en el país de los tulipanes, Mido comenzaría a tener problemas en su segundo año en Amsterdam con el por entonces entrenador del Ajax; Ronald Koeman. A pesar de que los registros goleadores del egipcio y las sensaciones sobre el terreno de juego seguína siendo buenos, su relación con el técnico se tornó insostenible y el Ajax decidió ceder al jugador al Celta de Vigo hasta la conclusión de esa temporada con una cláusula de compra valorada en 10 millones de euros.

Además de su mala relación con el técnico, también influyó un incidente con Ibrahimovic como protagonista: Mido vivía su segunda campaña en el Ajax de Amsterdam cargada de polémica. Durante un partido frente al PSV Mido agredió a Ibrahimovic. Durante el partido Mido fue sustituido por Ibrahimovic, negándole el sueco el saludo. El incidente no se quedó ahí ya que el egipcio lo tomó como una ofensa. El lío estaba armado y se escenificó en el vestuario.

Mido comenzó a insultar a sus compañeros. Ibrahimovic respondió llamándole “cabrón”, y el egipcio le lanzó unas tijeras: “Se volvió completamente loco. Las tijeras pasaron rozando mi cabeza y se estrellaron contra la pared provocando una grieta”, recuerdo Ibra en sus memorias.

Su llegada a Vigo supuso para el Celta el espaldarazo definitivo hacia el objetivo de clasificarse para la Champions League. El Celta estaba realizando, de la mano de Lotina, aunque el juego no convencía, estaba obteniendo buenos resultados, pero adolecía de un delantero centro de cualidades para materializar en gol las jugadas del equipo. Mido respondió perfectamente a ese perfil y se adaptó de forma extraordinariamente rápida al Celta y a la Liga española. Así, en su partido de debut, ante el Athletic en Balaídos sólo necesitó 20 minutos para inaugurar su cuenta goleadora con un gran gol.

Mido jugaría en el Celta 8 partidos, en los que anotaría 4 goles. Además del gol en el día de su debut, consiguió 2 goles, ambos de bella factura en la victoria ante Osasuna (0-2) y el gol que certificaba la clasificación del Celta a la Champions ante la Real Sociedad en la penúltima jornadas.

El Celta había conseguido uno de los mayores logros de su extensa historia y en parte, gracias a los goles de un joven egipcio llamado Mido. La afición apostaba por la continuidad de un jugador que venía con la aureola de jugador problemático, pero que en Vigo había dado un rendimiento extraordinario. La junta directiva, presidida por Horacio Gómez, consideró excesivos los 10 millones de euros que el Ajax solicitaba por su venta, ya que la economía celeste empezaba a padecer los rigores de la escasez.

Finalmente, sería el Olympique de Marsella, quién se haría con los servicios de Mido, colocando al egipcio como el buque insignia del proyecto que debía sacar al equipo de la costa azul de la mediocridad en que se hallaba en los últimos años. No fue, sin embargo, el jugador que esperaban los marselleses. Mido marcaría 7 goles en 23 partidos, pero una vez finalizada la temporada, Mido emprendería la aventura italiana en la Roma, con su estrella apagada por el esplendor da su competencia en el marsella; Drogba.

En la ciudad eterna, Mido vivió uno de sus peores momentos como futbolistas. Los rígidos esquemas italianos y la falta de espacios predominantes en el calcio, no permitieron a Mido desarrollar sus cualidades futbolísticas, y abandonaría la Liga italiana en el invierno, después de no ver puerta en los 8 partidos que jugó. Su siguiente destino era el Totenham, club al que llegaba en calidad de cedido.

En la Premier, Mido se reencontró consigo mismo, y si dejó buenas sensaciones en la primera media temporada, estas serían mejores en su segundo año, dónde lograría 11 goles para los "spurs". Su rendimiento, sin embargo, bajaría en el tercer año, dónde se reduciría notablemente su presencia en el equipo inglés. 12 partidos y un único gol, fue el escaso bagaje del jugador egipcio.

En el mes de enero de 2007, dada se escasa participación con los Spurs, se rumoreó la posiblidad de que Mido regresase al Celta, pero el precio que pedía el club londinense no se lo podía permitir el equipo vigués. De modo que finalizó la campaña en el Totenham y al finalizar ésta sería vendido al Middlesbrough por 6 millones de libras. En el "boro" a pesar de un buen inicio, fue perdiendo protagonismo, y en marzo se perdió terminó su temporada, puesto que fue operado de una hernia.

En enero de 2009, el Wigan Athletic anunció la incorporación del delantero, en un préstamo de seis meses. Mido terminó el préstamo con más pena que gloria y regresó al Middlesbrough, quien lo cedió a El Zamalek, su club de origen,. Mido llegó al West Ham United por un préstamo de cuatro meses el 1 de febrero de 2010, cuando su cesión en el Zamalek se dio por terminada por mutuo acuerdo.

Después de haber jugado nueve partidos con el West Ham y no marcar ningún gol, en junio de 2010, el West Ham ha decidido no ofrecerle un nuevo contrato. Después regresó al Ajax donde apenas jugó, y en junio de 2011, al Zamalek. El 11 de junio de 2013 anunciaba en Twitter su retirada como futbolista profesional, y unos meses después, en enero de 2014, se hacía con las riendas de su ex equipo desde el banquillo, iniciando la carrera de entrenador con tan solo 30 años. 

Ha sido 51 veces internacional con la selección nacional absoluta de Egipto. Ha marcado 19 goles. En el año 2006 se proclamó campeón de África con su selección.

Leer más »

¿Te acuerdas de... Saulo?



Tuvo un breve paso por el Celta en una de las peores temporadas en la historia del club, la 2009-10. Saulo fue uno de los muchos jugadores que llegaron a Vigo para intentar convertir al equipo en un candidato al ascenso. Huelga decir que no lo consiguieron, pero al menos la temporada fue más tranquila que la anterior. Hoy Saulo cumple 40 años y queremos celebrarlo recordándolo en esta entrada. 

Saulo es un futbolista brasileño que ha desarrollado la mayor parte de su carrera futbolística en Portugal, a donde llegó en le temporada 2003-04 para jugar en Maia, de donde pasó al Río Ave, Naval y finalmente Os Belenenses, con quién jugaría en 2009, siendo un hombre muy importante al llegar en el mercado invernal y marcar 6 goles en 14 partidos. Del Naval llegó libre ya que el club portugués no contaba con él y decidió rescindir su contrato.

La polivalencia era su mejor característica cuándo el Celta se fijó en él. La dirección deportiva del Celta buscaba un futbolista con capacidad para jugar tanto de delantero centro como de extremo, adaptándose al esquema de Eusebio Sacristán. La principal opción del Celta era Lulinha, pero ante la dificultad de la operación, se optó por contratar a Saulo, que venía con la condición de comunitario ya que tenía la nacionalidad portuguesa.

Saulo firmó por 3 temporadas y llegó libre a Vigo tras rescindir el contrato que le unía al Naval, que no contaba con él y lo tenía aparatdo de los terrenos de juego. un así, Nuno Cardoso, directivo de esta última entidad, dijo de él que ‘es un profesional ejemplar incluso cuando las circunstancias no le fueron en absoluto favorables’.

Su llegada a Vigo fue bastante ilusionante, ya que en la pretemporada se conviritó en uno de los goleadores, realizando buenos partidos ante rivales de Primera como el Valladolid o el Sporting en la pretemporada. "No soy un delantero que realice muchos goles, pero siempre los hago. En Portugal solía anotar entre 7 u 8 goles por temporada, pero también aquí hay más jornadas y es posible que pueda conseguir más goles", apuntó el ex futbolista de Os Belenenses a su llegada a Vigo.

Sin embargo, con el comienzo de la Liga su rendimiento pasó a ser testimonial. Apenas marcó un gol, ante el Levante, y de los 18 partidos que jugó sólo fue titular en 11 y disputó los 90 minutos en cuatro ocasiones. Con el paso de las semanas, la presencia de Saulo era cada vez más residual e incluso una lesión sufrida en el mes de febrero dificultó aún más sus opciones al estar más de un mes de baja. Tras la recuperación de su lesión, entró en alguna convocatoria, pero Eusebio ya no contaría más con él.

Habida cuenta de que el rendimiento no era el que deseaba la directiva celtiña, decidió rescindir el contrato que le unía al Celta y el futbolista obtuvo la carta de libertad. En el verano de 2010 regresaría al Rio Ave portugués, con quién ya había jugado en la Temporada 2004-05.

Ficha de Saulo en Yo Jugué en el Celta

Leer más »

¿Te acuerdas de... Flaco Gil?


Hoy toca recordar a uno jugador que fue mítico en los años noventa. Llegó a Vigo procedente del eterno rival, del Deportivo, y vivió 5 años, los últimos de su carrera, que se recuerdan con mucho cariño entre el celtismo. Durante estas campañas anotó 8 goles en 174 partidos, y siempre se le vinculará con aquel equipo que logró el ascenso y jugó la final de Copa en 1994: Flaco Gil. 

Extremo de gran lucha, veloz y desequilibrante, el “Flaco” Gil abandonaba el Cádiz en 1979 para fichar por las categorías inferiores del FC Barcelona. En el filial culé milita durante durante 6 campañas en 2ª División A, hasta que en 1986 abandona el club blaugrana para jugar en el Deportivo de A Coruña también en 2ºA durante 5 temporadas, la ultima de ellas consiguiendo el ascenso a Primera.

En su etapa en Coruña, en una ocasión se tuvo que poner bajo palos tras un penalti contra el Recre. Lo lanzó Melenas y el balón se fue fuera. Luego aguantó como un titán y el Coruña ganó el partido. En la temporada 91-92 el gaditano ficha por el R.C. Celta con quien también logra ascender de 2ª A a Primera División en su primer año en la ciudad olívica, con Chechu Rojo como entrenador. Formando línea media con Vicente o Fabiano, se encargaba de surtir de balones a Vlado Gudelj, pichichi de la categoría en esa temporada.

Con el equipo en primera siguió siendo un jugador indiscutible para Chechu Rojo. Curiosamente su debut en Primera sería en el derbi gallego ante su ex-equipo, en un partido que finalizaba con derrota celeste por 2-0. Esa temporada el “Flaco” Gil jugaría 2642 minutos en 36 partidos de liga, 30 de ellos como titular, y marcando su primer gol en primera en el Vicente Calderón ante el Atlético de Madrid en la 29ª jornada, mientras el Celta terminaba en un meritorio 11º puesto para ser un recién ascendido.

El 20 de abril de 1994, el Celta jugaba la final de la copa de España por segunda vez en su historia. Era el broche a una sensacional campaña copera de la que el Flaco Gil fue participe. En la famosa final del Vicente Calderón, que terminó con la derrota céltica en la tanda de penaltis, Gil jugó unos minutos, tras sustituir a Ratkovic.

Posteriormente, siguió jugando un gran número de partidos por temporada, hasta su último año como celeste, en la campaña 1995-96. En esta temporada los problemas físicos merman su resistencia y en los últimos meses de la competición tiene un papel testimonial jugando menos minutos de los habituales.

Fue en la última jornada de esa liga, frente al Valencia, el 25 de mayo de 1996, cuando Gil, y el entonces capitán céltico, Vicente, jugaron su último partido con la camiseta celeste del Real C. Celta.  La despedida no pudo ser con triunfo, pero ambos jugadores se llevaron una gran ovación. Tras dejar el Celta, en la temporada 96-97 recala en el Racing de Ferrol, en donde terminaría su carrera deportiva.

Un futbolista con mucho pundonor, y siempre al servicio del equipo, el “Flaco” Gil fue siempre un jugador muy querido por el público de Balaidos. Confianza que Gil supo ganarse con su trabajo y entrega en el campo.

Leer más »

¿Te acuerdas de... Okkas?


Okkas es el único jugador chipriota que ha jugado en el Celta. Lo hizo durante la Temporada 2007-08. Delantero idolatrada en su país, con cuya selección ha sido internacional en 89 ocasiones, anotando 22 goles. Su baja estatura, apenas mide 1,74, no le ha impedido hacerse un hueco en el mundo del fútbol, con su juego caracterizado por la pelea y el carácter, su estilo "ratonero" le ha servido para marcar goles en todos los equipos en los que ha jugado.

Su carrera, siendo juvenil, comenzó en el Nea Salamina, modesto club de Larnaca, cuyo mayor éxito fue ganar la Copa de Chipre en 1990. Fue con ese equipo con quien debutaría en el fútbol profesional, pero no tardaría en fichar por el Anorthosis Famagusta, un grande del fútbol chipriota, y debutaría de forma precoz con la selección nacional de su pais. Tras tres buenas temporadas en el Anorthosis, con quién ganaría 3 Ligas y 1 Copa, fue llamado por el PAOK de Salónica para iniciar su aventura griega, que se prolongaría por espacio de 7 temporadas.

En Grecia jugó, además de en el PAOK, en el AEK de Atenas y en el Olympiakos, marcando 64 goles, siendo su étapa más brillante en el conjunto de Salónica, con quién marcó 41 goles en 80 partidos, aunque fue con el Olympiakos, el conjunto más importante del pais griego, con quién lograría la gloria de ganar la Liga en 3 ocasiones. En el verano de 2007 llegaba a Vigo como uno de los refuerzos de lujo para conseguir el ansiado retorno a Primera tras el descenso vivido ese mismo año.

Su debut fue en El Ejido, ante el Poli, donde el equipo ganó pero Okkas tuvo una actuación discreta. Su explosión llegaría en el siguiente partido, jugado en Balaídos ante el Las Palmas, donde Okkas sería el héroe al transformar los dos goles de la victoria. El comienzo de Okkas con la zamarra celtiña no podría ser mejor, y muchos veían semejanzas entre sus inicios y los de Gudelj, quién años antes había sido el artífice del penúltimo ascenso a Primera.

La realidad, sin embargo, fue bien distinta. Okkas consiguió el cariño de la afición, que valoraba su esfuerzo y dedicación, pero las cosas no marchaban como quisiese el jugador chipriota. Las constantes lesiones le impidieron tener continuidad y sólo pudo completar 24 partidos, pero sobre todo, los problemas familiares marcaron la estancia de Okkas en Vigo.

En el mes de enero de 2008 anunciaba que no seguiría en el Celta por la escasa adaptación de su familia a un pais y una cultura radicalmente diferente a lo que habían vivido hasta ese momento. El club pidió un esfuerzo al jugador y éste accedió a continuar hasta el final de esa campaña, a pesar de que su familia tomó rumbo a Chipre antes de tiempo. Sus hijos, en edad escolar, parecen ser los más afectados por el choque cultural.

El jugador finalizó la temporada, siendo recordado por el celtismo como un jugador honesto, trabajador y que dedicó todo su esfuerzo en hacer más grande al club. Sus números, más discretos, reflejan que Okkas no consiguió ser aquel jugador que debía ayudar al Celta a conseguir su objetivo. 

Tras su paso por el Celta, regresó a su pais para jugar en el Omonia Nicosia, donde jugó una temporada antes de volver al Anorthosis, con el que disputaría 5 temporadas más. Se retiró en 2014, en las filas del Ermis Aradipou. 


Leer más »

¿Te acuerdas de... Boban?


Cuando se cumplen 20 años del último partido de Boban con la camiseta del Celta, llega el momento de recordar a un futbolista inolvidable al que apenas pudimos disfrutar en Vigo. Mediapunta mundialmente famoso por su etapa en el AC Milan. Comenzó su carrera en el Dinamo de Zagreb, dónde debutó con 16 años y ya era capitán con 18 y fue parte del equipo juvenil de la selección yugoslava que se consagró campeona mundial en 1987. Tras la independencia de Croacia, Boban pasó a jugar con la selección ajedrezada.

Fue protagonista en los tristes incidentes acaecidos antes del comienzo de la guerra de Yugoslavia. Se disputaba el derbi de Dinamo Zagreb-Estrella Roja y hubo altercados en la grada, muchos de los policias eran serbios enviados especialmente dispuestos para con los croatas, y Boban al ver como un agente golpeaba indiscriminadamente a un seguidor, ataco con violencia al guardia. Este hecho aislado represento para mucha gente el preludio de la guerra. En 1991 fue fichado por el Milan y cedido al Bari, de la Serie A italiana, donde jugó una sola temporada antes de llegar al Milan. Con el Milan, Boban se hizo famoso, consiguiendo 4 scudettos y una Champions League, en 1994 ante el FC Barcelona.

En el año 2001 llegó a Vigo con 33 años por petición expresa de Victor Fernández. Sin embargo, no consiguió hacerse con un puesto en el equipo titular por la presencia de Mostovoi, y decidió abandonar el equipo y el fútbol en activo, perdonando su suelo al club celeste. Tan sólo disputó 4 partidos de liga para nuestro equipo, pero su presencia está muy viva en la historia del Celta por la magnitud del jugador. Su último partido con el Celta lo jugó en Lemona, en una eliminatoria de la Copa del Rey. Un extraño final para la carrera de uno de los grandes del fútbol europeo. No consiguió marcar ningún gol en su breve paso por el Celta, pero nos dejó muestras de su innegable talento.

En el mes de octubre de 2001 se supo que dejaba el Celta. La noticia llegaba desde Italia. El todavía futbolista del Celta realizaba unas declaraciones a La Gazzeta dello Sport donde confirmaba su retirada como una exclusiva.

Nadie en el Celta confirmó la noticia. Horacio Gómez se hallaba fuera de Vigo, así que fue Víctor Fernández quién reconocía de forma velada que los días de Boban en el Celta, y en el fútbol, habían tocado a su fin. El croata se quedaba fuera de la convocatoria de cara al partido que el Celta debía disputar ante el Betis, por entonces líder de Primera División, y anunciaba que Boban ofrecería una rueda de prensa el siguiente martes para dar su versión de los hechos.

Los motivos del jugador eran claros; No se sentía motivado para seguir relegado en el banquillo. Boban llegó por petición expresa de Víctor Fernández, y el croata vio en Vigo una buena oportunidad para tener un retiro dorado, en un club de prestigio europeo por aquel entonces, pero lejos de la presión y el complicado entorno de Milán. Para el croata, era un lujo poder jugar al lado de Mostovoi o Karpin, y para el Celta contar con un futbolista de su clase.


El idilio duró poco, ya que Víctor Fernández no fue capaz de compatibilizar a sus dos grandes estrellas, y jamás contempló la posibilidad de poner a Mostovoi y a Boban en el campo. El ruso, con una jerarquía impresionante por entonces, y viviendo el mejor momento de su carrera deportiva, era titular, y Boban no había venido a Vigo a calentar banquillo. Su clase fuera del campo era un lujo y un sacrilegio. Se fue como un señor, renunciando a jugar en otro equipo y colgando sus botas como jugador del Celta. Lo disfrutamos poco, pero siempre podremos presumir de haberlo visto vestido de celeste.

Unos días después, se despediría en rueda de prensa, acompañado de Alfredo Rodríguez y Félix Carnero, secretario técnico: "Lo primero que quiero decir es que estoy un poco triste por lo que está pasando, por mi decisión, pero tenía que tomarla", comenzaba Boban.  "Llegué a Vigo con muchas ilusiones y creo que todos creíamos en ellas. Pasaban por jugar y porque se me dijo que podía ser importante para el proyecto de este equipo. He visto que no lo soy y no quiero dar problemas a nadie, prefiero irme a casa", apuntaban Boban, tal y como leíamos en La Voz de Galicia por aquella época.

"Lo siento, pero no puedo aguantar una situación en la que no soy protagonista. Vine a hacer grandes cosas por el equipo y no para convertirme en un problema", señalaba.  Eso sí, el crota quiso dejar claro que solo eran "problemas deportivos. El equilibro táctico es un problema. A los quince días de llegar ví que había pocas posibilidades de que encajase aquí". Sobre el entrenador que le prometió un lugar en el equipo dijo: "Él seguro que esperaba que yo encajase, pero hace bien en mantener su esquema. Él ha visto que no había una solución mejor y no puedo reprocharle nada. Tuve una ilusión y no jugando no puedo ser feliz. Dejé tiempo para ver si podía cambiar, pero era muy difícil", explicaba un Boban que decía estar muy bien fisicamente. Sin duda, un caballero del fútbol.

A su retirada, el 7 de octubre de 2002, recibió un partido homenaje disputado en el Estadio Maksimir de Zagreb ante 40.000 espectadores. En dicho homenaje se jugaron dos partidos, en el primero, el Milán de los años noventa se impuso al Dínamo de Zagreb (3-1) en un choque en el que Boban disputó el primer tiempo con el equipo croata, mientras que en el segundo lo hizo en las filas del italiano, con el que marcó dos de los tres goles del partido. Y en el segundo, un combinado de estrellas internacionales entre las que estaban Lothar Matthaeus, los brasileños Rivaldo, Leonardo y Serginho, el portugués Rui Costa, el francés Jean-Pierre Papin, el italiano Giuseppe Bergomi y el liberiano George Weah, entre otras estrellas del pasado y presente del fútbol internacional, se impuso a una selección de Croacia compuesta por jugadores que finalizaron terceros en el Mundial de Francia 1998, que fue liderada por Boban y en la que estaban, entre otros, Davor Suker, Robert Prosinecki, Robert Jarni e Igor Stimac.

En la actualidad, ocasionalmente es comentarista de la televisión croata e italiana. También es profesor de historia croata en una escuela de Zagreb.

Ha sido 8 veces internaciona con la selección Yugoslava anotando un gol. A partir del año 1990 jugó con la recién creada selección croata, con la que participó en 51 ocasiones, anotando 12 goles. Su mayor éxito con su seleeción fue capitanear a su selección en el Mundial de Francia de 1998 en el que fueron terceros. También participó en la eurocopa de Inglaterra donde cayó eliminados en los cuartos de final.

Leer más »

¿Te acuerdas de... Hoogendorp?


Foto: Nuno Correia
Seguimos recordando a antiguos jugadores del Celta, y hoy llega el turno del mítico Rick Hoogendorp. Solo vistió la camiseta celeste en 7 ocasiones, y no marcó ningún gol, a pesar de ser delantero, pero su flequillo rubio será siempre recordado. 

Delantero centro de físico fuerte. A mediados de los noventa y con apenas 19 años, ya jugaba y marcaba respetables cantidades de goles en la primera división holandesa con el Den Haag (La Haya), lo cual le convirtió en una pieza codiciada por varios equipos. MVV, FC Dodrecht y RKC Waalwijk pudieron disfrutar de su juego hasta Enero de 2000, cuando el bueno de Rick, afamado "goleador de los de antes", aterrizó en la Liga Española.

Llegó a Vigo como refuerzo en el mercado invernal de la temporada 99-00. Su coste ascendió a 315.000 euros. Unos 50 millones de pesetas por aquel entonces. Con la confianza y el desparpajo que se había forjado durante su adolescencia, no se lo pensó dos veces y se presentó en Vigo con el pelo teñido de rubio y con una especie de flequillo al más puro estilo Martín Palermo, con el fin de llamar la atención de la prensa y hacerse un nombre entre los grandes delanteros de la historia. Sin embargo, de los 7 partidos, solo jugó uno completo, en 3 fue titular y en 4 suplente para un total de 297 minutos.

Debutó el 23 de enero de 2000, en el Ramón Sánchez Pizjuán, contra el Sevilla, sustituyendo a Turdo. No marcó. Una semana más tarde el rival era el Atlético de Madrid, en el minuto 68 Victor Fernández quita a Tomás e introduce a un delantero para intentar remontar el gol que había marcado Valerón para los atléticos en el minuto 26. Tampoco marcó.

El 20 de Febrero, en la visita a Son Moix, nueva derrota 1-0 contra el Mallorca con Hoogendorp de titular, fue sustituido en el minuto 73 por Belmadi. No marcó. 7 dias después en la visita a La Romareda, entró en el minuto 86 en sustitución de Giovanella. No marcó. El 5 de marzo, nos visita el Racing, Hoogendorp entra en el minuto 74 por McCarthy. No marcó, pero al menos el Celta ganó 2-0 con goles del propio Benny y de Mostovoi.

El último partido que jugó con nuestro club fue el 26 de marzo de 2000. Estadio Balaidos. Rival el Betis. Victor le dio 64 minutos antes de hacer entrar a Mena en su lugar. Tampoco marcó. Esa misma temporada regresó a Holanda, al RKC Waalwijk, club del que fue máximo goleador durante varias campañas. Se puede decir, pues que su trayectoria en Holanda es impecable, aunque el salto al extranjero, que fue su llegada al Celta, si fue un fracaso total.

En la Temporada 2005/06 probó en la liga alemana en las filas del Wolfsburgo con poca fortuna, tras lo cual regresó a Holanda, al ADO Den Haag, equipo en el que ya militara en la temporada 1994-95. Terminó jugando en el SVV Scheveningen.

Leer más »

¿Te acuerdas de... Jorge Cadete?


Tuvo un paso breve por el Celta, apenas disputó 40 partidos en los que marcó 8 goles, pero alguno de excelente calidad. Seguramente se esperaba más de él, pero fue bastante querido por la afición durante su paso por Vigo. Hoy recordamos a Jorge Cadete.

Fue uno de los jugadores que llevaron al Celta a la copa de la UEFA en la temporada 1997-98. Cadete comenzó su carrera en la Associação Academica de Santarém en la temporada de 1983-1984 con 15 años de edad, marcando 43 goles en 18 partidos. Despertó de inmediato el interés de los grandes de Portugal, ganando el Sporting de Lisboa la carrera por conseguir su fichaje en la temporada 1984-85.

Pasó al primer equipo del Sporting en la 1987-1988 jugando seis partidos. Al año siguiente fué cedido Vitória de Setúbal marcado 10 goles. Rapidamente volvió al Sporting en la 1989-1990, donde jugó hasta la temporada 1995-1996, convirtiendose en uno de los jugadores mas emblematicos del club. Marco 70 goles al servicio del Sporting en mas de 180 partidos oficiales.

La temporada 1994-95 jugaría cedido en el Brescia italiano, regresando al año siguente al Sporting. Pero en Abril de 1996, despues de una larga negociación, Cadete rescindió contrato con el Sporting y firmó por el Celtic de Glasgow, donde rapidamente se convirtió en una estrella. En la siguiente temporada, 1996-1997 la única completa en Escocia, y la mejor de su carrera, Cadete acabó como maximo goleador de Escocia con 33 goles en 44 partidos, ninguno de penalti.

Sin embargo, debido a la falta de adaptación de su familia a la vida escocesa, pediría el traspaso a otro club. Así es como llegá al Celta tras el pago de aproximadamente £3,500,000. Jorge Cadete jugaría en el Celta esa temporada 97-98, 29 partidos, anotando 7 goles. La temporada siguiente solo jugaría 7 partidos marcando un gol.

Fué traspasado al Benfica, y después jugaría también en el Bradford City, Estrela de Amadora, Partick Thistle, y Clube Desportivo Pinhalnovensee. Sería muy comentada también su participación en el Gran Hermano portugués. Fué 33 veces internacional con portugal, anotando 5 goles.

Jorge Cadete fué un notable delantero, que llegó al Celta en la temporada de arranque de aquel Celta que deslumbró a España y Europa.

Leer más »

¿Te acuerdas de... Jimmy Hagan?


Haggan, de pie, segundo por la izquierda en el equipo que ascendió en 1987 en Sestao
Fue un líbero con elegancia al salir con el balón controlado. Su fútbol sencillo y sin necesidad de brusquedades le hizo acreedor al trofeo al Juego Limpio. Comenzaría su carrera en el Larne, equipo de la liga irlandesa en el año 1974. En 1976 ganaría el galardón de jugador joven del año en la liga del Ulster. En 1977 es traspasado al Coventry inglés, donde jugaría 3 temporadas. Las lesiones no lo respetan y apenas puede jugar en el Coventry por lo que es cedido a un equipo de la segunda inglesa, el Torquay United.

Aquí iniciaría su aventura más exótica que lo llevó a jugar en Estados Unidos (Torquay United) e incluso en Hong Kong, jugando en el Seiko. Tras su aventura en tierras asiáticas volvería al Coventry del que saldría finalmente para llegar al Birmingham City, dónde jugaría por un periodo de 5 años.Llegó al Celta procedente del Birmingham en la Temporada 1986-87, la temporada del ascenso, siendo una pieza importante en la zaga celtiña durante el play-off que conduciría al Celta a la División de Honor del fútbol español.

Este hombre no conoció los negativos, ni los desencantos, ni las frustraciones. Sólo estuvo tres años con nosotros, pero su estampa de libero inmaculado rompió la estadística del equipo ascensor. Llegó en 1986 a uno de los mejores equipos de Segunda y se marchó en 1989 dejándolo entre los mejores de Primera, corriendo al vestuario con lágrimas en los ojos y aturdido por el estruendo de la más cariñosa ovación.

Hagan era un hombre alto, irlandés, de ojos azules, rubio, muy celta. Desde el primer balón conectó con el público y con los compañeros exhibiendo las virtudes que más gustan a los devotos de los líberos: estilo, don de mando hasta sin quererlo, elegancia, carisma, visión y clase. José Luis R. Marcos, cronista de Faro de Vigo, lo definió mejor que nadie diciendo que como jugador, igual que el correo de Belfast, es lento pero puntual; y como persona, un rasgo predomina sobre todos los demás: su caballerosidad.

De su puntualidad en los cortes defensivos dejó para el recuerdo una memorable actuación en Sestao. Aquel partido valió para el Celta un ascenso, y para Hagan un vínculo de sangre con la afición. De regreso a Vigo, con la plaza del Rey abarrotada de banderas celestes, los jugadores fueron saludando uno por uno desde el balcón del Ayuntamiento, pero cuando llegó el turno del zaguero irlandés el delirio del celtismo explotó. Lucas y Gustavo Lo izaron a hombros, los aplausos emocionaron a las banderas y la plaza del Rey se convirtió por unos instantes en la Plaza de Jimmy Hagan. Cuentan algunos que la renovación del contrato que expiraba allí mismo se decidió.

Con el equipo en Primera, y con un entrenador poco amigo de la vistosidad, Hagan fue titular indiscutible en todos los partidos ligueros y se hizo pieza clave en la buena campaña que se consiguió. EL diario Ya de Madrid le premió como el mejor futbolista de la temporada 87/88, y sus treinta y un años cargados de experiencia y saber estar —muchos para los hábitos de entonces— se ganaron una nueva renovación.

En su última campaña conoció un banquillo por dentro en algunas ocasiones, pero siguió exhibiendo todo su sentido de la colocación, su concepto sublime del fútbol y por su puesto su inherente perfil de caballero que le llevó a conquistar el trofeo a la deportividad.

En 1989, con 33 años abandonaría el Celta, siendo aún hoy recordado por todos los que lo conocimos como jugador del Celta por su honradez durante los años en que vistió, con orgullo, la camiseta celeste.
Su último partido con la camiseta del Celta lo disputó en Balaídos frente al Atlético de Madrid. Ganaban los madrileños por 0-3, el juego estaba parado por una tangana, dos hombres se revolcaban en el suelo, y los pitos del público hacia el árbitro llegaban a ensordecer. Era el peor momento para las emociones, pero cuando se anunció el cambio del “4” la bronca cedió el paso a la ovación. El estadio se puso en pie y le tributó los aplausos más bellos, pero nunca sabré si iban dirigidos al líbero elegante que dio un curso de colocación, al profesional honrado y sereno que durante tres años enalteció el escudo del club o al amigo cariñoso y sencillo de todos los celtistas. Caló muy hondo entre la afición por no ser una estrella, sino simplemente un excelente chaval que jugaba de forma soberbia al fútbol-fácil. No era Krol ni Beckenbauer porque tampoco el Celtiña era el Ajax ni el Bayern de Múnich. Era sólo Jimmy Hagan, pero nosotros lo adorábamos.

Tras su periplo en el Celta retornaría al Larne (1989-90) de donde pasaría al Ik Oddevold sueco (1990-91) para posteriormente regresar a su país dónde comenzaría su trayectoria como entrenador-jugador en el Ballyema United (1991-93), Carrick Rangers (1993-94) Larne (1994-95), Crusader (1995-96) y Coleraine.

En 2005 volvió a entrenar al equipo de su vida (Larne) pero fue cesado debido a una mala racha de resultados.

Leer más »