Mostrando entradas con la etiqueta 88 aniversario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 88 aniversario. Mostrar todas las entradas

¡Gracias, viejo!


!Felicidades Viejo!, ¡Qué bien te veo!, por tí no pasan los años. Tienes la juventud y el descaro de un adolescente, a la vez que posees el temple y el saber estar de un anciano. Cuando nací, ya eras un adulto. Soy una mota de polvo comparado contigo. Tú habías pasado una guerra civil, la dura posguerra apaciguada con los goles de Pahíño, los pases de Alonso y la templanza de Miguel Muñoz. Mientras el país despertaba de su pesadilla viviste la de vivir casi una década en Segunda, pero siempre peleando por el ascenso, siempre soñando con tiempos mejores. Ahí nació el mito del "sempre andan dicindo para o ano que vén". Y ese año llegó, y no solo llegaste a Primera, sino que llevaste el nombre de Galicia por Europa, esa Europa en la que mandaban Cruyff y Beckenbauer. Y te montaste en el ascensor, en una montaña rusa de sensaciones que llevó al equipo de Primera a Segunda B, y de regreso a Primera de la mano del gran Pavic. Y otra vez el ascensor.

Y entonces nací yo. En realidad había nacido 10 años antes, pero nunca había sentido el celtismo como aquel día en el que un equipo vestido de celeste enfiló su camino a Primera en el mismísimo Riazor, con Baltazar a la cabeza y Addison en el banquillo. Desde entonces, me has dado tantas alegrías como sinsabores. A mí y a todos los celtistas que como yo han sufrido y han disfrutado con tus colores. Llegó una final de Copa, y después de aquella, otra, y llegó Europa, cayeron los grandes en Balaídos y conquistamos territorios antes inimaginables. Y llegó otra vez el ascensor. Bajamos y subimos a la gloria. Y otra vez tocó el infierno. Pero el infierno nunca será tal cosa si en el campo hay once hombres vestidos de celeste. Vendrán tiempos mejores, pero cualquier tiempo vale si tú estás aquí. ¿Qué no tenemos títulos? ¿Qué mayor título hay que poder presumir de ser del Celta de Vigo? Si nos gustasen los títulos, si nos motivase ganar y ganar, seguramente no seríamos del Celta.  

Todos somos motas de polvo. Da igual la edad, la condición, incluso la religión. Todos tenemos en común nuestros colores y un sentimiento que no se puede explicar con palabras. Niños que corretean por los parques soñando con llegar a jugar en Balaídos, adolescentes que doman sus hormonas para dedicarse en cuerpo y alma a su pasión. Jóvenes, con o sin carnet que lo acredite, que viven para el Celta. Adultos, padres, abuelos, bisabuelos... El Celta es de todos y todos somos del Celta. Querido amigo, muchas gracias por todo. Gracias por la energía de cada gol que celebramos como si fuese el último. Gracias por recordarnos, en cada derrota, que la vida es un camino de superación. Que se puede perder, y se puede ganar, pero siempre, con la cabeza bien alta. Una lección que tú nos has enseñado durante 88 años.  Y te digo más, tengo la certeza de que nos seguirás haciendo felices. Vayamos a dónde vayamos.

No pedí ser celtista, simplemente tuve suerte.
Leer más »

Vigo Sporting y Fortuna, los precursores del Celta


Vigo sporting del año 1911: Hermida, Salas, Moncho Gil, Nolasco, Encinas, Pinilla, Otero, Freire, Queralt, Chiarroni, Castro, Dimas, Avelino, Cruces y Casal.

El Celta fue resultado de la fusión de los dos mejores equipos de Galicia, el Fortuna y el Vigo Sporting. Sin ellos, no hubiese nacido nuestro Celta, y en este 88 aniversario de la fundación del Celta, es más que justo un homenaje a los dos equipos precursores de ese club con la cruz de Santiago en el pecho y el celeste como segunda piel.

El fútbol llegó a Vigo en los inicios del siglo XX -Cómo ocurrió en otros puertos españoles- del a mano de los funcionarios del Cable Inglés, ubicado en la calle Taboada Leal, y de las escuadras británicas que visitaban la ría. Muy pronto ganó adeptos entre la juventud y promovió la creación de dos grandes conjuntos: El Real Vigo Sporting y el Real Club Fortuna de Vigo, cuyos enfrentamientos y actuaciones despertaron el entusiasmo de los aficionados locales y de los contornos y contribuyeron decisivamente a que el fútbol fuese adquiriendo carta de naturaleza en la provincia de Pontevedra.

Imagen correspondiente a una formación del Fortuna de Vigo, estimamos que sobre 1910.
De fuerzas muy paralelas, el Vigo y el Fortuna pasearon su poderío futbolístico por Galicia a lo largo de su existencia y se repartieron casi por igual el título de campeón gallego. Los "fortunistas" se alzaron con el preciado galardón en los años 1906, 1907, 1910, 1911, 1912, 1915, 1918, 1921 y 1922.
Los "viguistas" se lo anotaron en los años 1908, 1909, 1914, 1919, 1920 y 1923.

Su último enfrentamiento dentro de la competición regional, se disputó el 11 de marzo de 1923 en Bouzas. La victoria (1-0) y el título fue para el Vigo sporting, que presentó la siguiente alineación: Isidro; Otero, Pérez; Queralt, Hermida, Cosme; Gerardo, Ramón, Chiarroni, Tito y Pinilla. El gol fue marcado por Ramón.

El Fortuna alineó con: Lilo; Juanito, Pasarín; Balbino, Torres, Córdoba; Reigosa, Rodríguez, Chicha, Correa y Salvador. Sus nombres como los de tantos otros muchos, figuran en el libro de oro del fútbol Vigués
Leer más »

El Real Club Celta cumple 88 años


Primer equipo del Celta después de la fusión de Fortuna y Vigo.
De pie, de izquierda a derecha : Clemente, Queralt, Lago, Caride,
Reigosa, Polo, Correa e Isidro. Agachados; Balbino, Pasarín y Torres.

Fue un 23 de agosto de 1923, hace hoy 88 años,  cuando se completó la fusión de Fortuna y Real Vigo Sporting, dando así paso a un nuevo club, el Real Club Celta de Vigo, que representaría a la ciudad viguesa con su presencia, a Galicia con sus colores y a la historia gallega con su nombre. Era el resultado lógico de la necesaria unión de los dos mejores equipos de Galicia, que dominaban en la tierra, pero fallaban ante los equipos vascos en la Copa de España.

El abanderado y paladín de la fusión fue Manuel De Castro "Handicap", cronista deportivo de FARO DE VIGO, quien desde el año 1915 comenzó a exponer en las páginas del periódico la necesidad del movimiento unitario.

"Todo por y para Vigo" fue su lema en aquella campaña, que finalmente encontró una respuesta afirmativa en los dirigentes del Vigo y el Fortuna y sus incondicionales y cuya idea fue también respaldada unánimemente cuando el propio Manuel De Castro la presentó, para su aprobación, en la asamblea de la Federación Nacional, en Madrid, el 22 de Junio de 1923.

Algunas fechas más tarde, concretamente el día 12 de julio, las asambleas generales del Vigo y el Fortuna, celebradas en el Teatro Odeón y en los bajos del Hotel Moderno (Rúa Carral), respectivamente, aprobaron la fusión. Así pues asi nació el equipo de Galicia, que recibe este nombre, ya que por aquel entonces el derby por antonomasia en Galicia, era el que enfrentaba a Vigo Sporting y Fortuna de Vigo, de ahí que el equipo saliente de esa fusión sea considerado el equipo de Galicia.

En la última y definitiva asamblea del Fortuna y el Vigo para aprobar el reglamento de la nueva sociedad, celebrada en los salones de la Federación Gremial de Patrones, se sometió a la aprobación de los asociados cuál iba a ser el nombre definitivo del nuevo club.

Las propuestas fueron múltiples. Entre ellas , las de Real Unión de Vigo, Club Galicia, Real Atlántic, Breogán y Real Club olimpico, ésta última recibida con muestras de gran simpatía.

sin embargo, prosperó y mereció la aclamación general el de Real Club Celta, el nombre de una raza vinculada a Galicia. El primer presidente del Celta fue Manuel Bárcena de Andrés, Conde de Torrecedeira.

Én la asamblea además de abordar múltiples proyectos de cara al futuro, se anunció que el Celta contaba con el concurso de 64 jugadores, entre los que descollaban, por su calidad contrastada en las etapas del Fortuna y el Vigo, los siguientes:
PORTEROS: Isidro, Lilo y Rubido.
DEFENSAS: Otero, Pasarín, Juanito Clemente, Daniel y Kaíto.
MEDIOS: Jacobo Torres, Balbino, Queralt, Hermida, Pombo, Cruces, Córdoba, Máximo y Bienvenido.
DELANTEROS: Reigosa, Chiarrioni, Posada, Polo, Correa, Gerardito, Ramón González y Caride.


Los primeros pasos

Los primeros compases de la andadura céltica tuvo su nota desagradable, y, por supuesto, irritante para el club y todos sus socios. Estaba escrito y refrendado por la Federación Española que todos los jugadores de Fortuna y Vigo pasarían a integrarse en el Celta, cuya directiva porcedía entonces a la confección definitiva de la plantilla.

Sin embargo, cuatro jugadores optaron por marcharse al Deportivo de A Coruña. Primero fueron Chiarrioni y Ramón González y más tarde lo hicieron el olímpico Luis Otero y el guardameta Isidro.

El Celta hizo valer sus derechos ante la Gallega y la Nacional, que le dieron la razón, de acuerdo con los documentos firmados a la hora de la fusión. El pleito con el Coruña fue largo y suscitó múltiples comentarios en la prensa nacional. Al final las deserciones se consumaron y los cuatro jugadores no volvieron al Celta.

Antes de que esto ocurriera, el Celta hizo su presentación en el campo de Coia frente al Boavista de Oporto, el día 23 de septiembre de 1923. Se anotó una aplastante victoria sobre los portugueses: 8-2.

Siete días más tarde de este encuentro internacional, los célticos midieron sus fuerzas ante el Cracovia, campeón polaco, que realizaba una gira por la península. De nuevo volvió a sonreírles el triunfo, esta vez por 3-0, triunfo que también repitieron (3-1), en el partito que disputaron cuantro días después contra los citados polacos. Contra el Cracovia jugaron: Isidro; Otero, Pasarín; Queralt, Torres, Balbino; Reigosa, Correa, Posada, Polo y Pinilla
Leer más »