Vídeo | El día que el Tucu se ganó el respeto de la afición


Foto: Juan Herrero/EFE
El Celta solo ha podido derrotar a la Real Sociedad en Anoeta una vez en los últimos 17 años. Desde 1999 hasta 2015 contó por empate o derrota todas sus visitas al estadio donostiarra, uno de los que peor se le ha dado en los últimos tiempos. 

La única victoria de los celestes en este periodo se registró el 31 de octubre de 2015, y llegó, como no podía ser de otra manera, de forma agónica, con un gol casi en tiempo de descuento anotado por Pablo Hernández. El partido comenzó mal, con un gol a los 11 minutos de Agirretxe, un auténtico martirio para el Celta cada vez que se enfrentó a la Real. 

No tardó en reaccionar el equipo céltico con un tanto a los 16 minutos de Iago Aspas, un gol un tanto afortunado ya que el moañés desvió un disparo de Radoja al fondo de las mallas. Antes del descanso otra vez Agirretxe ponía el 2-1. El resultado no era del todo justo, pero quedaban por delante 45 minutos más. 

En el segundo acto el equipo de Berizzo fue muy superior al de David Moyes. Aspas empató en el 55 aprovechando un buen centro de Wass desde la banda. Con el tiempo casi concluido, Nolito inició una acción ofensiva por la banda izquierda, retrasó el balón hasta la posición del Tucu Hernández, que sin pensarlo, y aprovechando el bote del balón, envió un disparo que se coló en la portería de Rulli sin que el meta argentino pudiese hacer nada. 

Golazo y victoria para los célticos, que celebraron junto a su afición un triunfo que se resistía desde hacía 16 años. Pablo Hernández se ganó aquel día el perdón de la afición tras un primer año en el que fue muy criticado.

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