Quejas de un aficionado con el trato de la seguridad en Balaídos



Vuelven los problemas con los accesos de los aficionados a Balaídos. En este caso nos escribe Javier Queiruga, que nos remite una interesante carta que también ha hecho llegar al Celta, además de a otros medios de comunicación, para denunciar su caso. 

Buenas tardes:
Mi nombre es Javier Queiruga Álvarez, abonado de río bajo número 8089. El pasado jueves acudí al Estadio Municipal de Balaídos, al partido de Europa League, acompañado, como a lo largo de toda la temporada, por las abonadas Teresa Cereijo (número de abonada 17345) y su hija, de tres años, M.B. Cereijo (número de abonada 15232). 
Sufrimos un desagradable incidente en el acceso que empañó nuestro disfrute de la victoria del equipo, incidente que relato aquí hago público para que no se repita.
Los tres somos socios de río bajo con abono total. Somos socios de esa grada por obligación ya que yo me desplazo en silla de ruedas, y es la única grada accesible a personas con movilidad reducida (al menos hasta este año, veremos que pasa con tribuna baja...). 
Debo destacar que la pequeña M.B. Cereijo es abonada desde la temporada 14/15, es decir desde pocos meses después de su nacimiento. Y desde aquell temporada acudimos regularmente con ella al estadio, accediendo siempre por la puerta 18 (única con ascensor). Lógicamente ella por su corta edad se desplaza en silla de bebé (adjunto foto) y yo como ya he dicho en silla de ruedas. 
Siempre accedimos sin ningún impedimento, hasta el primer partido de Europa League de esta temporada. Ese día una chica no habitual en ese acceso, entiendo que voluntaria o personal del R.C. Celta, y con distintivos UEFA, nos dijo que la silla de bebé no podía entrar a la grada, que se tenía que dejar abajo...
Tratamos de razonar con ella las peculiaridades de río bajo como grada accesible para personas con movilidad reducida, y con espacio suficiente en el vomitorio para dejar el carrito sin entorpecer ni poner en peligro la seguridad. Se justificó hablando del peligro de avalancha... le aclaramos que nuestros sitios en la grada están en la última fila, la 25, por lo cual ni la silla de bebé ni mi silla de ruedas quedan en medio de la escalera ni de los accesos. 
No atendió a razones y accedimos a dejar la silla abajo, achacando su actitud al desconocimiento de la grada...
Desde aquel lejano día continuamos accediendo a los partidos tanto de liga, como de copa, como de Europa, yo en mi silla y el bebé en la suya..... Hasta el jueves 9 de marzo, en el ya mencionado partido frente al Krasnodar... Un VIGILANTE DE SEGURIDAD de PROSEGUR uniformado (no personal del club) e identificado, ese día, con el número 208 prohibió el acceso a la silla de bebé. Alegando la prohibición de la "ley" y escudándose en el cartel que cuelga en el acceso (foto adjunta). Ese vigilante aseguró estar siempre allí y nunca permitir el acceso, como ya relaté MINTIÓ pues nunca estuvo allí ni nos prohibió el acceso. 
En su celo profesional se excedió y se equivocó en la aplicación de la "ley" que obviamente desconoce. Por lo siguiente:
1-Ese cartel es incoherente, prohibe el acceso de carritos de bebé, pero en otra imagen también el acceso de bebés en brazos de sus padres. Entonces ¿cómo el Real Club Celta permite hacerse abonados a menores de 8, pagando su correspondiente cuota y con asiento numerado?
2-Ese cartel es aún más incoherente en la puerta 18, única con rampa y ascensor. Obviamente no llevaríamos la silla de bebé a una grada donde no hubiera ascensor y en donde no tuviéramos donde dejarla de forma segura y sin entorpecer el paso y los accesos ...
3-Cuando una persona con movilidad reducida que no camina, tiene 3, 4 o 5 años no va en una silla de ruedas, va en una silla de bebé... Ergo, yo como discapacitado con 5 años de edad no hubiera podido acceder a Balaídos por la puerta 18 (la que me correspondería como discapacitado) por ir en una silla de bebé.... 
4-La ley y toda la normativa en que se basa ese cartel y que tan burdamente pretendió aplicar el vigilante de seguridad, y posteriormente la policía nacional a la que se requirió, prohíbe el acceso de  elementos susceptibles de ser utilizados como armas, por su rigidez posibilidad de lanzamiento, elementos que inciten a la violencia.... ¿¿En ese supuesto entra la silla de un bebé?? Permítanme que lo dude, lo que sí cumple claramente ese supuesto son los PARAGUAS, y sin embargo podemos verlos cada fin de semana en todos los campos del norte de España incluído Balaídos. ¿Por qué? Por SENTIDO COMÚN.
5- Sentido común que no imperó en este caso en el vigilante de la seguridad. Igual que no hubo sentido común, hace unos meses en el mismo Balaídos cuando otro vigilante de seguridad (tal vez el mismo), prohibió el acceso de una manta con calaveras de unos dibujos animados, por considerarla violenta. Estamos ante una repetición de aquello, y el Real Club Celta no puede permitir que la empresa de seguridad que contrata no actúe con sentido común con los abonados del club. Un sentido común y sensibilidad que, si cabe, debería ser aún mayor en la puerta 18.
6-Por último el vigilante de seguridad se equivocó porque mientras prohibía el acceso a una silla de bebé, dejaba que se introdujeran sustancias prohibidas. Sí, no se sorprendan, en la grada de río bajo podemos ver en cada partido alcohol y sustancias estupefacientes y también botellas con líquido cerradas. Entiendo que el control total es difícil pero aún lo es más si se centran en sillas de bebé y mantas de las Monster High....
A la espera de una respuesta firme en defensa de sus abonados por parte del Real Club Celta, HALA CELTA.


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