Jesús Perera cuelga las botas


Foto: Miguel Riopa // Getty Images
Uno de los futbolistas recordados con más cariño entre el celtismo es Jesús Perera. Apodado “bota de oro” de forma cariñosa por la afición, el jugador extremeño anunció ayer que colgaba las botas debido a problemas físicos, y también familiares. Lo hace después de una extensa carrera que le ha llevado a marcar goles en varios equipos desde el año 1998. 

Perera fue pichichi de Segunda División con el Albacete, en la Temporada 2002-03, cuando anotó 22 tantos para que el cuadro manchego regresase a Primera División. También en el Celta fue un goleador excelso, especialmente en Segunda División. Horacio Gómez lo fichó en el invierno de la Temporada 2004-05, y con sus siete goles fue decisivo para el ascenso del equipo a Primera División. 

En la máxima categoría tuvo un protagonismo menor. Baiano le cortó el camino a la titularidad, y cuando dispuso de minutos no acabó de aprovecharlos. Con el nuevo descenso del equipo, ya convertido en uno de los capitanes, volvió a completar una temporada muy buena con 14 goles. En el verano de 2008, y viendo que el Celta entraba en un proceso concursal, solicitó la baja, encontrando acomodo en el Rayo Vallecano. 

Posteriormente reconoció en varias ocasiones que había sido un gran error irse del Celta, un equipo en el que fue feliz, tuvo el reconocimiento sincero de la afición, y dio lo mejor de sí mismo. No volvería  a tener una temporada tan inspirada en el aspecto goleador hasta que en 2011 fichó por el Atlético Baleares, que militaba en Segunda B anotando 23 goles. Después jugó en el Nàstic, y acabó sus días como futbolista en el Mérida, donde ha cerrado su carera deportiva. 

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