Así ven al Celta desde Bilbao


Foto: Jorge Landín // Getty Images
Con motivo de la visita del Celta a Bilbao, el diario El Mundo, en su edición de Euskadi, dedica un extenso reportaje al nuevo Celta de Eduardo Berizzo en el que se respasan los logros alcanzados por el equipo y las líneas maestras de un proyecto que está llevando al equipo a pelear con los equipos más importantes de la Liga. 

En Vigo vuelven los días felices. El Celta ya ha certificado, como el Athletic, su participación europea para la próxima temporada de la mano de Eduardo Berizzo, que como futbolista jugó la Champions con el equipo celeste, pero que también vivió el infierno del descenso a Segunda División.El Toto es uno de los discípulos aventajados de Marcelo Bielsa, pero tal vez la fotografía que ilustra estas líneas lleva a equívoco. En la misma, distribuida por el Celta, se ve al presidente junto al entrenador con su equipo técnico formado por Ernesto Marcucci, Roberto Bonano, Carlos Kisluk y Pablo Fernández, firmando al unísono los contratos de renovación hace apenas unos días. Seguirán en Vigo un año más. El detalle, el de los chandals rojos, puede llevar al equívoco, porque aunque Berizzo bebió en las fuentes de Bielsa, ese detalle de firmar en equipo le diferencia del solitario Loco que entrenó al Athletic. Incluso la ropa deportiva no es más que una anécdota. Los técnicos simplemente parecen estar preparados para bajar al césped a comenzar su trabajo.

En el Celta están encantados con el trabajo del técnico, que intentará el domingo consolidar en San Mamés la quinta plaza. «Vivimos un momento único. Fuimos capaces de superar las adversidades, aprendimos a sufrir, pero también a creer y a soñar. Disfrutemos sin olvidar de donde venimos», decía tras la firma Carlos Mouriño, el presidente de la entidad gallega.Berizzo ha sido el milagro que el Celta esperaba. Como apuntaba ayer Mikel San José, «todos decían que el Celta caería, pero ahí sigue», pese a la baja de un jugador que llegó de extremo y se convirtió en mediocentro, fundamental durante media temporada, pero que el Atlético de Madrid reclutó en el mercado de invierno, Augusto Fernández. Berizzo ha sabido tapar el hueco. «Como tiene una capacidad de aprendizaje muy buena, rápidamente se convirtió prácticamente en la mano derecha de Marcelo Bielsa desde el punto de vista técnico-táctico», comentaba hace unos meses Luis Bonini en una entrevista con La Voz de Galicia. «Tenía una gran capacidad de corrección, tanto de los entrenamientos colectivos, como del trabajo individual para mejorar la técnica de los jugadores». 
El propio Berizzo recuerda los tiempos en los que Bielsa fue su mentor, y reconoce que aquello fue un gran paso en su carrera como técnico. «Una gran oportunidad para mí poder trabajar a la par que un entrenador como Bielsa, un técnico de su nivel y de su conocimiento», recordaba en una entrevista. «Significó un gran aprendizaje. Lo conocía por haber sido futbolista a sus órdenes, pero no conocía sus ideas por dentro.
El laboratorio de sus ideas. Y después de tres años puedo decir que fui un afortunado de haber vivido ese periodo de tiempo. Conmigo ha sido un especie de guía o de compañero, educándome sobre cómo empezar a dirigir».Según Berizzo, las enseñanzas de Marcelo Bielsa influyeron sobremanera en la forma con la que mira el fútbol desde un banquillo, aunque su catecismo cambia en algunos puntos en relación con el del rosarino. «Me ha enseñado un montón de cosas acerca de hacer bien mi labor. La intención de la búsqueda permanente de la mejora del trabajo. Un gran rigor laboral. La enseñanza de que nada está aprendido y que todo está por descubrirse».Pero como en el caso de Marcelo Bielsa, a Berizzo le gusta manejar la pelota, controlarla. Para evitar el peligro rival qué mejor que tener el balón en su poder. «Me gusta ser protagonista de los partidos. Llevar el control del partido. No me gusta ser dominado. Me gusta asumir el protagonismo, y esto lo entiendo a partir de poseer el balón todo el tiempo posible. Cuando no lo tengo, quiero robárselo al adversario para volver a tenerlo. Y en cuanto lo recupero, imprimirle frescura al juego, movilidad, dinámica, criterio en el uso de la pelota».Berizzo renovó la pasada semana, entre otras cosas porque cree que en Vigo hay una estabilidad que tal vez no conoció como jugador: «Me da la sensación de que el Celta de hoy es más club. Antes era más equipo. Ahora institucionalmente el club ha crecido, ha instalado bases sólidas de crecimiento».

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