Cómo conocí a Iago Aspas


Foto: Ricardo Grobas/Faro de Vigo
Otro de los jugadores por los que apostó Eusebio fue Iago Aspas. El Celta se jugaba la permanencia ante su rival directo, el Deportivo Alavés, en el Estadio de Balaídos. Quedaban aún por delante otras dos jornadas, pero un triunfo salvaba matemáticamente a los vigueses, y una derrota complicaba seriamente la situación. Para ese encuentro no podía contar con Ghilas y Dinei por diversos motivos, por lo que tuvo que improvisar. 

En la convocatoria estaba Joselu, que ya había debutado unos partidos antes, y Iago Aspas, que solo había jugado unos minutos con el Celta en un partido de la temporada anterior en el Helmántico de Salamanca. Había sido en uno de los últimos partidos, con Alejandro Ménendez, el actual técnico del Celta B, en el banquillo. 

Aspas pasaba por ser una de las grandes promesas de la cantera, pero no acababa de llegar al primer equipo. En aquel encuentro tan decisivo, Eusebio tuvo la valentía de convocarlo y darle la alternativa cuando quedaban poco menos de 20 minutos. Marcó dos goles, uno de ellos en el descuento que garantizaba la salvación del Celta. 

Al año siguiente, con Eusebio en el banquillo, tendrá ficha del primer equipo, y comenzaría un crecimiento imparable que le ha llevado, ocho años después, a ser la estrella de un nuevo Euro Celta, e internacional absoluto con la selección española. El domingo no se podrán reencontrar salvo que medien los comités, pero Iago Aspas siempre reconoce a Eusebio como uno de sus grandes padres deportivos. 

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