Qué el césped no sirva de excusa, pero es un problema.


Foto: Photonews
Aunque Berizzo no quiso utilizar la excusa, ni después del partido ante el Standard ni antes del que se disputa esta tarde, cuando fue preguntado por el estado del césped contestó con sinceridad, y siempre tratando de restar importancia al asunto: “Tengo una máxima preocupación, porque el campo se rompe demasiado, es evidente, y para el que intenta jugar es malo. Dicho esto, no quiero decirlo antes o después de un partido porque parece la excusa perfecta. Nosotros tenemos que jugar mucho mejor, incluso en este campo”, explicó el técnico argentino. 

Es evidente que los jugadores sufren por el estado del terreno de juego. Los constantes resbalones lastran al equipo, como reconoce el propio Berizzo: “No es que teman a una lesión, sino a un resbalón. Somos un equipo muy rápido, que circula con mucha velocidad y cuando no confías en tu freno, llegas más lento a la acción, pero entiendo que puede ser excusatorio, y no es mi intención”, recuerda nuevamente el “Toto”. 

El estado del césped ha ido a peor con el paso del tiempo. Después de que el año pasado alcanzara su peor momento, el Celta decidió cambiar la situación. Solicitó al Concello que pudiese encargarse del mantenimiento, replantó un césped nuevo y contrató a la prestigiosa Royal Verd para hacerse cargo del mismo. En los primeros partidos Balaídos parecía una alfombra, pero empezaban a aparecer los resbalones. Algo salió mal, y con el tiempo va a peor. Ahora el césped se levanta, como pudimos ver ante el Standard, y para el juego del equipo es un lastre. 

La solución parece complicada, especialmente si se cumplen aquellos vaticinios que aseguraban que el tapado de los fosos había repercutido negativamente en el drenaje del césped. Confiemos en que, entre todos, encuentren la mejor solución para que cualquier comentario del entrenador no pueda servir como excusa. 

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