No seamos injustos con Aspas


Foto: Ricardo Grobas/Faro de Vigo
Que Iago Aspas es un jugador impulsivo es algo que nadie debe negar, pero en las últimas horas hemos leído y escuchado cosas sobre el moañés que resultan bastante injustas. Pareciera que a Aspas lo expulsan cada dos partidos, pero la realidad es que sus goles son mucho más habituales que sus expulsiones, y que parte de su juego se cimenta en un carácter ganador que le lleva, en ocasiones, al exceso con los colegiados. 

Aspas ha jugado en el Celta 209 partidos, siendo expulsado en 5 ocasiones -no, no lleva 30 expulsiones- la última antes de la del pasado jueves había sido por el cabezazo a Marchena en Riazor. Desde entonces, su actitud ha sido muy diferente, como también lo ha sido el respeto del estamento arbitral hacia su figura. Muchas de las expulsiones se concentran en los primeros años del canterano en Segunda División, y alguna de ellas absurda, como ante la Real Sociedad en Balaídos, cuando fue expulsado por sacar dos faltas antes de que el árbitro le diese permiso. ¿Sería capaz de hacerle eso a un jugador del Real Madrid?. 

Es comprensible la exigencia de la afición hacia nuestros jugadores, especialmente hacia los mejores. La roja del jueves impedirá que Aspas esté en el partido decisivo de Atenas, y eso es indiscutiblemente un error, pero no debemos “matar” al futbolista por esta acción. Aspas da al Celta infinitamente más de lo que puede quitar con una expulsión, y no es el único jugador que suele ser expulsado por protestar. 

Da la sensación de que muchos, especialmente aquellos que vaticinaban que era un error recuperar al jugador cuando estaba en el Sevilla, estaban esperando este momento para recordar que ya lo habían advertido. Han tenido que esperar 55 partidos y 26 goles con el Celta, además de una internacionalidad con la selección absoluta para poder decirlo. No está nada mal. 

A estas alturas, destacar esta característica por encima de todo lo que le da al Celta es absurdo. Aspas ha marcado 76 goles, y claro que comete errores, como todos, uno de ellos es este, y lo ha pulido en los últimos años, pero no es Pepe del Real Madrid, ni tampoco Sergio Ramos. En muchas ocasiones lo castiga el escudo, pero su carácter no lo cambia la camiseta que vista. Aspas es uno de los nuestros, y pocos jugadores encajarán de forma tan precisa en esa descripción. Así pues, respetemos y ayudemos a los nuestros. Debe mejorar en este aspecto, es indudable, pero firmaría tener a tres más como él. ¿Vosotros no? 

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