Iago Aspas alcanza al histórico goleador celeste Mauro Rodríguez


Foto: Salvador Sas
Iago Aspas sigue haciendo historia, y gracias a sus goles también podemos conocer un poco más de la historia del club. El moañés anotó el domingo ante el Barcelona su septuagésimo gol con la camiseta del Celta, situando en la posición número 15 del ranking histórico de goleadores del club. Al anotar el gol número 70 alcanzó a otro histórico: Mauro Rodríguez. 

Su siguiente objetivo es Alexander Mostovoi, que marcó 72 goles en partidos oficiales con la camiseta celeste, y al que dará caza en breve. De momento aprovechamos para recordar a un gran delantero de los años cincuenta, que probablemente no conozcas. 

¿Quien fue Mauro? 


Comenzó jugando en equipos pequeños de la ciudad pero rápidamente destacó y el Celta se fijó en él. Impecablemente peinado, llenando mucho campo y jugando de volante antes de hacerse delantero. Con dieciocho años se marchó cedido a la Ponferradina y Luego al Avilés, donde consiguió el Trofeo Pichichi de Segunda División; y ya no hubo nada más que esperar: regresó a Vigo para proseguir el camino del gol que habían trazado Nolete, Pahiño y Hermidita.

Debutó en el primer equipo el 27 de septiembre de 1953 con 21 años en la victoria del Celta frente al Deportivo de A Coruña por 3-1, aunque en este que primer año su participación fue limitada. Jugó 6 partidos marcando 2 goles frente al Osasuna. En los años siguientes Mauro se convirtió en habitual de las alineaciones y el referente en la punta del ataque. Comparte vestuario con jugadores míticos en la historia del Celta como Quinocho, Villar, Gaitos, Lolín, Torres o el argentino “Che” Gutiérrez.

En la temporada 1954-55 jugaría 25 partidos anotando 12 goles. Avanzada la liga, el Celta amplia por cuatro temporadas mas el contrato de Mauro. En la penúltima jornada en Balaidos, frente al Valencia (2-1), el Celta se libraba de la promoción con un gol de Mauro.

De estilo un tanto tosco para los refinados analistas, pero valiente, impetuoso y muy noble, aquel humilde delantero del equipo más humilde de la Liga protagonizó en la temporada 55/56 una hazaña inolvidable al ganar (o perder, o empatar; no lo sé) el título de máximo goleador de la Primera División con veintitrés goles; uno más (o uno menos, o el mismo número; tampoco lo sé) que Alfredo Di Stéfano.


Nadie ha podido aclarar aquella situación. Unos dicen que a Mauro le sacaron un gol que había marcado para atribuírsele a un defensa en propia meta. Otros dicen que a Di Stéfano le regalaron un gol que jamás había marcado. La controversia tuvo una gran repercusión en el ámbito nacional, y los clamores de justicia se oyeron incluso en las altas esferas políticas. Al final, el desenlace fue el esperado por todos, vencedor: Di Stéfano.

El verano de la temporada siguiente, Sporting de Lisboa y Oviedo se interesan por Mauro. El Celta pone un precio de un millón de pesetas, y los candidatos no llegan ya siquiera a negociar.
Mauro jugó con el Celta 118 partidos y convirtió la impresionante cifra de 70  goles en tan solo 5 temporadas, lo que da como resultado una media de 0´59 goles por partido, o lo que es mas o menos lo mismo casi  2 goles cada 3 encuentros, en resumen, una barbaridad.

Al final de la temporada 1957-58, Mauro fue traspasado al Zaragoza. Su traspaso junto con el de otros compañeros debilitaron al equipo que descendería a segunda división. En el Real Zaragoza jugaría Mauro dos temporadas mas en primera división.

Mauro fue un grande del Celta, uno de esos hombres que lo dan todo por amor a unos colores, un hombre de la casa que sentía la camiseta celeste coma nadie y que dejaba el alma en cada partido, en cada balón, en cada jugada.   

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