El triste regreso de Orellana


Foto: LFP
Se esperaba con mucha expectación el regreso de Fabián Orellana, después de una baja que duró más de un mes, y en el que el Celta supo vivir bastante bien sin su concurso, ya que salvo la derrota ante el Atlético de Madrid, el resto de partidos se saldaron con victoria o empate, alguna, como la lograda ante el Barcelona, de prestigio. 

Su regreso coincidió con la baja de Pablo Hernández, por lo que Eduardo Berizzo tenía la posibilidad de no tocar demasiado su once, retrasando simplemente la posición de Daniel Wass, y colocando a Orellana en la mediapunta. Esa fue la elección del técnico argentino, pero pronto se vio que no acababa de dar resultado. 

La presencia del internacional chileno en esa posición dejaba al equipo muy partido. El Celta jugaba prácticamente con cuatro delanteros, y la distancia entre Orellana y el doble pivote formado por Wass y Radoja era considerable. En esos espacios se mueven como pez en el agua jugadores como Bruno o Manu Trigueros, que puso un pase soberbio a Roberto Soriano para poner el 1-0. 

Además, Orellana no estuvo afortunado en la acción del 3-0, ya que una pérdida suya dio origen al gol amarillo. Cierto que el fallo fue colectivo, ya que la pérdida del chileno sucedió a 70 metros de la meta rival, pero ya nadie fue capaz de parar el contragolpe. Fue un fallo colectivo precedido por un error del chileno que no tuvo, desde luego, el regreso soñado. 

El lado positivo es que ha disputado unos minutos que le vendrá bien para recuperar el ritmo de competición. Su concurso será fundamental en los dos partidos que vienen esta semana. Veremos a ver en cual de ellos decide Berizzo darle minutos, o si lo hace en los dos, pero recuperar la mejor versión de Orellana, que nos retrotrae a la pasada temporada, sería el primer paso para enderezar el rumbo y tratar de acercarse a lo logrado el pasado curso. 

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