El Celta logró un punto en un partido muy disputado en Anoeta ante la Real Sociedad. Resultado probablemente justo teniendo en cuenta que ambos equipos dominaron una parte, pero les faltó gol. Iago Aspas tuvo la más clara, y única, del Celta, mientras que Radu fue el salvador del equipo en la primera mitad con sus intervenciones.
Claudio Giráldez revolucionó por enésima vez el equipo con muchos cambios y la novedad de Andrés Antañón, que estrenó titularidad esta temporada. El once céltico estuvo formado por Radu en portería, con Álvaro Núñez, Yoel Lago y Marcos Alonso, con Javi Rueda y Sergio Carreira en los carriles. En la medular Miguel Román y Moriba, con Antañón, Swedberg y Jutglà como jugadores más avanzados, aunque el sistema mutaba por la posición de Antañón, que tendía a irse hacia el centro en ataque para dejar la banda a Javi Rueda.
Arrancó bien el Celta, muy agresivo en los primeros compases. A los 2 minutos pudo llegar la primera ocasión del Celta después de que se produjese un claro penalti en área realista tras un codazo a Yoel Lago, sin embargo el canterano estaba en fuera de juego cuando arrancó la jugada por lo que no se consideró la pena máxima.
Ese buen arranque del Celta fue en realidad un espejismo, y duró muy poco. Con el paso de los minutos la Real logró contener al equipo celeste, y posteriormente se hizo con el dominio, gozando de la ocasión más clara del partido a los 21 minutos con un disparo de Oyarzábal que saca Radu, y en el rechace, cuando Anoeta ya cantaba gol, Kubo no fue capaz de embocar el balón al fondo de las mallas con el guardameta celeste batido. Unos minutos antes el meta rumano había intervencido a un disparo de Jon Martin, y más tarde también respondió muy bien a un disparo de Aramburu.
Pidió el Celta tarjeta roja para Yangel Herrera en el minuto 22, en una acción en la que va muy duro para detener a Miguel Román, pero el colegiado entendió que era suficiente una cartulina amarilla.
A partir de esa ocasión de Kubo, el Celta sufrió mucho durante un buen número de minutos. La Real encerró al Celta, que defendía como podía en bloque bajo, y supo aguantar el peor momento del partido sin conceder demasiadas ocasiones, además finalizó la primera parte sacándose el dominio de encima.
En la segunda parte Claudio Giráldez realizó una serie de ajustes que mejoraron al equipo. El Celta se hizo con el dominio, y el técnico celeste a partir del cuarto de hora cambió la tripleta atacante, entrando al terreno de juego Iago Aspas y Pablo Durán primero, y posteriormente Driouech, que hacía su debut como jugador céltico.
Antes de los cambios llegó una clara ocasión en la que Jutglà decide mal en una contra dándole el balón a Antañón, que estaba rodeado por tres jugadores donostiarras. Aún así el canterano fue capaz de girarse y disparar a portería, aunque su flojo tiro no encontró los tres palos.
La más clara para el Celta llegó en el minuto 80, en otra transición en la que Pablo Durán encuentra a Iago Aspas, pero el capitán, muy forzado, apenas puede conectar un flojo disparo con la diestra, sin mayor problema para Remiro.E Tras esta ocasión, el Celta replegó velas y la Real tuvo alguna llegada con cierto peligro en los instantes finales, pero sin llegar a poner a prueba a Radu. El partido se murió con un empate que no deja contento a ninguno de los dos equipos, pero que es justo por lo visto sobre el terreno de juego.




0 comments:
Publicar un comentario