El gesto del Celta tras la lesión de Agirrezabala


Foto: EFE

La victoria del Celta ayer ante el Valencia dejó uno de los momentos que se recordarán durante mucho tiempo con la lesión de Julen Agirrezabala, que hizo la estatua en el 4-1 porque ya estaba roto físicamente. Mientras atendían a Radu por un golpe en la cabeza, los porteros de ambos equipos salieron a calentar. Iván Villar por si el rumano tenía que ser sustituido por conmoción, y el del Valencia porque Julen ya no estaba bien. 

Finalmente Radu pudo seguir, por lo que el cambio extra por conmoción no se llevó a cabo y el meta valencianista tuvo que aguantar sobre el terreno de juego hasta que fue humanamente imposible, abandonando el terreno de juego y ocupando su puesto Pepelu, ya que como decimos no tenían cambios. Fue entonces cuando Iago Aspas, recibiendo instrucciones desde el banquillo, ordenó a sus compañeros que no atacasen. 

Aunque faltaban dos minutos para que se cumpliese el descuento que había dado De Burgos Bengoetxea, lo lógico sería que el partido finalizase en ese momento, pero era obligatorio cumplirlo, por lo que el Celta tuvo la posesión, pasándose el balón en la medular, sin intención de atacar, como si de un Celta - Córdoba se tratase. Un detalle que no pasó inadvertido en Valencia, y a su vez usado para hacer hincapié en la vergonzosa actuación de su equipo en Balaídos, y que mayoritariamente fue aplaudido por la afición celeste.  

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