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Foto: Alba Villar / Faro de Vigo |
El Celta ha tenido que recurrir a un crédito con una entidad bancaria para resolver sus necesidades económicas a corto plazo. Según informa la Cadena COPE, el club que preside Marián Mouriño, ha solicitado un crédito de 9 millones de euros, que le van a permitir hacer frente a las nóminas del mes de junio. Una situación a la que se ha llegado por la desastrosa gestión de los últimos años, entre otras cosas el elevado salario ofrecido a Rafa Benítez, ya con Marián Mouriño tomando decisiones.
Este movimiento puede explicar la urgencia del Celta por vender a Strand Larsen, a pesar de que la venta de Gabri Veiga computa para este ejercicio, y por lo tanto impacta en el límite salarial de la próxima temporada. No es la situación ideal para un equipo que ha puesto públicamente en venta a un futbolista, como es el caso de Strand Larsen.
Una vez que se cierre la venta del delantero noruego, el Celta tendrá cierto margen, pero no será mucho. El finiquito de Benítez es imponente, pese al acuerdo alcanzado con el madrileño para aplazar ciertos pagos. Una operación ruinosa que obligará a Marco Garcés, sin conocimiento del fútbol europeo, a realizar un mercado de fichajes perfecto para no debilitar la plantilla.
Es buen momento para que el Grupo GES devuelva al Celta los créditos concedidos a tipos de interés por debajo del precio del dinero, o al menos de paralizarlos y no realizarlos en este ejercicio contable.
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