¿Por qué no te callas?


Que los aficionados importan cada vez más es un hecho que representa lo poco que conocen los dirigentes como funciona este deporte. El aficionado ha pasado a un segundo plano en favor de la televisión, ese ente extraño del que los presidentes y vicepresidentes no parecen saber muy bien como funciona. ¿De qué se alimenta la tele si no de los propios aficionados que en muchos casos también son abonados?. 

A la importancia de la televisión, unimos la creciente relevancia que está tomando el dinero en todos los ámbitos de la vida. Tanto tienes, tanto vales. Es una regla sencilla que el neoliberalismo aplica con agilidad. Y es muy fácil porque los números nunca engañan. 

Pedro Posada es una víctima del sistema. El directivo celeste dijo esta tarde, en referencia a los críticos con la venta del club, que lo que tenían que hacer, si tenían dinero, era comprar el club. Y si no, a callar,  le faltó añadir. No sé cuantos de vosotros tiene a mano 100 millones de euros. No contestéis. Si no lo tenéis que hacer, lo único que debéis hacer es callar. 

También dijo Posada: “Hoy se vende todo”. ¿Todo?. Según el empresario sí. Y por supuesto, todo tiene un valor. Los aficionados críticos no tienen ninguno, salvo que dispongan del suficiente dinero como para comprar el Celta. Algo bueno ha conseguido Posada: Unir a todo el celtismo con una queja unánime sobre sus declaraciones. 

En este caso existen dos lecturas. Puede que ser que Posada realmente piense eso, que crea que solo se puede hablar con el dinero por delante, o que simplemente no se haya sabido expresar, que no haya querido decir eso. Que en realidad tiene buena intención, pero simplemente le cuesta, tal vez por falta de formación o por no tener facilidad de palabra, hablar en público. 

Como considero que es eso, porque no me imagino que existan personas capaces de decir lo que ha dicho de forma consciente, mi recomendación es que el dinero no da derecho a hablar, y que en su caso es mucho mejor estar callado. 

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