![]() |
| JORGE LANDÍN |
La fragilidad defensiva, claramente acentuada desde que Abel asumió las riendas del banquillo, ha sido una de las principales causas que ha llevado al Celta a la última posición de la tabla. La falta de gol, concentrado casi en exclusiva en Iago Aspas, ha acompañado al equipo celeste desde el inicio de curso; los problemas defensivos, en cambio, han crecido de forma exponencial en las últimas siete jornadas.
Los celestes han sido desde el principio uno de los conjuntos menos anotadores del campeonato -solo Granada y Osasuna suman menos tantos a favor- pero figuraban hasta no hace mucho entre los seis mejores defensores. Las dificultades para mantener la portería a cero -apreciables ya con Paco Herrera- están en el origen del problema. Como muestra, un botón: si el Zaragoza marca el próximo domingo en Balaídos, el Celta completará diecinueve partidos consecutivos, una vuelta entera del campeonato, recibiendo al menos un gol.
La última vez que el equipo vigués consiguió dejar a cero su portería fue precisamente en el encuentro disputado contra el conjunto maño en La Romareda, donde el Celta obtuvo su única victoria a domicilio este curso gracias un solitario tanto de Iago Aspas a ocho minutos del final del partido.
Claro que solo en otras dos ocasiones anteriormente concuyó el Celta el choque sin recibir gol, ambas en Balaídos, en la tercera jornada, frente al Osasuna (2-0), y en la séptima, ante el Sevilla (2-0). El balance de los 18 partidos consecutivos en los que el Celta viene recibiendo gol es sumamente pobre: 12 derrotas (Athletic, Betis, Atlético de Madrid, Espanyol, Osasuna, Valencia Getafe, Sevilla, Deportivo, Real Madrid, Rayo y Mallorca), 4 empates (Levante, Málaga, Real Sociedad Barcelona) y solo 2 victorias, las logradas en casa contra el Valladolid (3-1) y el Granada (2-1).
Las prestaciones defensivas del equipo vigués han descendido de forma notable desde la llegada de Abel al banquillo. Con el toledano al frente, los célticos suman 15 goles en siete partidos (2,1 de promedio), dos más que los recibidos con Paco Herrera en los 11 partidos anteriores (1,1 de media). El modelo de juego de Resino, con defensa adelantada casi al medio campo, ha tenido que ver en este incremento de goles en contra. La excepción ha sido precisamente el último partido contra el Mallorca, que los célticos jugaron con la línea de achique más retrasada, en sintonía con el modelo anterior. El resultado fue que el equipo apenas concedió ocasiones claras de gol al rival y mantuvo imbatida su portería durante más de 92 minutos.
Julio Bernardo / Faro de Vigo




0 comments:
Publicar un comentario