El Celta ha logrado la primera victoria de la temporada en la Europa League con un doblete de Javi Rodríguez, que está viviendo el momento más dulce de su carrera después del gol y asistencia del pasado domingo ante el Alavés. El Celta fue mejor, pero se vio por detrás en el marcador nada más comenzar la segunda mitad, y sufrió durante bastantes minutos hasta que apareció Javi Rodríguez para resolver el encuentro con dos golazos y acercar al Celta a la zona de clasificación.
Claudio Giráldez apostó por un once que contaba con Iago Aspas como gran novedad. El equipo de inicio estuvo formado por Radu en portería, Javi Rodríguez, Cáceres y Marcos Alonso en defensa, con Javi Rueda y Carreira en los carriles, Febas y Burcio en la medular, y como jugadores más adelantados Hugo Álvarez, Iago Aspas y Jutglà.
Se espera un arreón de inicio del Celtic de Glasgow, pero el Celta supo contenerlo y lejos de eso vivió plenamente en campo contrario durante los 20 primeros minutos, con alguna llegada de peligro protagonizada por Aspas, que a los 14 minutos ensayó el disparo desde la frontal, pero se topó con la pierna de un rival. Un par de minutos más tarde fue Burcio quien lo intentó con un disparo flojo de Burcio.
Después de ese arreón inicial del Celta llegó el primer aviso del Celtic con un remate de cabeza de Camilo Durán que atrapó sin problema Radu. A partir de ahí el partido se fue igualando, y aunque el Celta quizás tuvo más balón le faltó profundidad para generar ocasiones de peligro reales, más allá de disparos lejanos, y un par de acciones de Jutglà, casi al borde del descuento, que fueron lo más peligroso del equipo vigués en la primera mitad.
Tras el descanso ambos equipos saltaron al campo con los mismos jugadores y un Celta que parecía más agresivo que en la primera mitad, pero tras un par de minutos de dominio llegó el mazazo del gol local en un despiste de la zaga céltica tras un centro de hassan que remató Baur en el interior del área. Poco podía hacer Radu.
A partir de este gol el Celta vivió momentos de zozobra en los que se le pudo ir el partido. En el 55 Radu evitó el segundo del Celtic tras un buen disparo de Nygren, y en el 63 Scales cabeceó un centro lateral al larguero de la portería céltica.
Claudio Giráldez decidió mover el banquillo dando entrada a Moriba y Swedberg y retirando del terreno de juego a Burcio y Aspas en el 63. Cuatro minutos después llegó la acción que cambió el partido. Hugo Álvarez botó con excelente precisión una falta lateral y Javi Rodríguez se anticipó a la zaga local para cabecear el balón al fondo de las mallas. La acción se revisó por posible fuera de juego, pero tras unos instantes de incertidumbre el colegiado señaló definitivamente el punto de penalti.
A partir de aquí todo cambió. El campo se inclinó hacia la portería del Celtic y tan solo tres minutos después, una gran acción de Swedberg acabó con un centro que tras varios rechaces y pases acabó en las botas de Javi Rodríguez, quien repleto de confianza, envió el balón al fondo de las mallas con un gran disparo desde el balcón del área.
En los siguientes minutos el Celta pudo sentenciar el partido. Se veía muy superior a su rival, con un Swedberg muy implicado. También Antañón, que había entrado al partido a diez minutos para el final del duelo, estuvo a punto de anotar el 1-3 con un disparo lejano, ligeramente desviado por un defensor escocés.
En los últimos minutos el Celtic adelantó líneas en busca de la portería del Celta, que replegó líneas guardando el resultado, y lo cierto es que más allá de la incerteza del resultado, el equipo vigués apenas sufrió, logrando mantener el resultado y logrando tres puntos de oro para seguir vivo en la competición.






















