(EFE) Con la renta mínima lograda en Salónica, el Celta de Vigo afronta
este jueves (21:00) un duelo decisivo en la Liga Europa ante el PAOK, un
partido en el que no puede especular pese a las numerosas bajas del
equipo griego. Un empate le asegura el billete para los octavos de
final, pero el conjunto dirigido por Claudio Giráldez buscará certificar
la clasificación con una actuación sólida en Balaídos.
El partido de ida en el Toumba Stadium estuvo marcado por dos decisiones del VAR que condicionaron el resultado. Se anuló un gol de Ferran Jutglà por un milimétrico fuera de juego y, por el contrario, se validó otro tanto del sueco Alexander Jeremejeff, más discutido, que acabó suponiendo el 1-2 definitivo. Pese a sentirse superior durante la mayor parte del encuentro, el Celta sufrió en los últimos minutos ante un PAOK que casi iguala con un remate de Zivkovic en el añadido.
Iago Aspas, clave en el Celta
El gran referente celeste, Iago Aspas, confirmó su excelente estado de forma tras marcar tres goles y repartir una asistencia en los dos últimos compromisos, primero ante el PAOK y después frente al Mallorca. A sus 38 años, Aspas sigue siendo el motor del equipo, apoyado por su familia, y mañana volverá a la titularidad junto a Borja Iglesias, Mingueza, Carreira, Starfelt y Moriba, la columna vertebral de un equipo que apenas acusa las rotaciones habituales del técnico gallego. La duda en el doble pivote está entre el joven Miguel Román o el uruguayo Matías Vecino junto a Moriba.
Un PAOK debilitado
El PAOK, dirigido por el rumano Razvan Lucescu, llega a Balaídos con numerosas bajas y una necesidad imperiosa de mejorar su rendimiento fuera de casa. El equipo griego, que firmó tablas ante el colista AEL Larissa en la Superliga, afronta la eliminatoria con limitaciones tras una temporada marcada por lesiones y exigente calendario.
Entre los ausentes destacan Andrija Živković, sancionado; Giannis Konstantelias, Kiril Despodov, Dimitris Pelkas, Luka Ivanesuc, Soualiho Meïté, Dejan Lovren, Taison y el portero Jiří Pavlenka, lo que deja escasos recursos en el banquillo. La única recuperación para la cita será el delantero Georgios Giakoumakis, que no jugó el primer partido por sanción.
El partido de ida en el Toumba Stadium estuvo marcado por dos decisiones del VAR que condicionaron el resultado. Se anuló un gol de Ferran Jutglà por un milimétrico fuera de juego y, por el contrario, se validó otro tanto del sueco Alexander Jeremejeff, más discutido, que acabó suponiendo el 1-2 definitivo. Pese a sentirse superior durante la mayor parte del encuentro, el Celta sufrió en los últimos minutos ante un PAOK que casi iguala con un remate de Zivkovic en el añadido.
Iago Aspas, clave en el Celta
El gran referente celeste, Iago Aspas, confirmó su excelente estado de forma tras marcar tres goles y repartir una asistencia en los dos últimos compromisos, primero ante el PAOK y después frente al Mallorca. A sus 38 años, Aspas sigue siendo el motor del equipo, apoyado por su familia, y mañana volverá a la titularidad junto a Borja Iglesias, Mingueza, Carreira, Starfelt y Moriba, la columna vertebral de un equipo que apenas acusa las rotaciones habituales del técnico gallego. La duda en el doble pivote está entre el joven Miguel Román o el uruguayo Matías Vecino junto a Moriba.
Un PAOK debilitado
El PAOK, dirigido por el rumano Razvan Lucescu, llega a Balaídos con numerosas bajas y una necesidad imperiosa de mejorar su rendimiento fuera de casa. El equipo griego, que firmó tablas ante el colista AEL Larissa en la Superliga, afronta la eliminatoria con limitaciones tras una temporada marcada por lesiones y exigente calendario.
Entre los ausentes destacan Andrija Živković, sancionado; Giannis Konstantelias, Kiril Despodov, Dimitris Pelkas, Luka Ivanesuc, Soualiho Meïté, Dejan Lovren, Taison y el portero Jiří Pavlenka, lo que deja escasos recursos en el banquillo. La única recuperación para la cita será el delantero Georgios Giakoumakis, que no jugó el primer partido por sanción.




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