Bendita locura


Foto: LFP
Ejercer la cordura en la vida real es lo más recomendable, aunque seguramente habrá momentos también para la locura, pero es evidente que en el fútbol la cordura solo conduce al tedio y al aburrimiento. Y aunque muchos viven de ella, y han hecho carrera, probablemente los que navegan en la lancha de la locura futbolística son más felices. 

Digo esto para intentar explicar  lo sucedido ayer cuando el Celta no supo parar el ritmo del partido con un 0-3 a favor. Ya le sucedió ante el Barcelona, y casi le cuesta un disgusto, y pudo salir bien ayer si el remate  de Tucu toca la red en vez del poste. Era el 1-4 que demostraba que el Celta no se apeaba de la locura, buscando la portería contraria. 

Dicen que estas cosas solo le pueden pasar al Celta, que nadie se deja remontar un 0-3, y aunque hay casos de otros equipos, estoy de acuerdo en que es algo que le puede pasar al Celta, como también es cierto que pocos equipos pueden ponerse con tres goles a favor en el minuto 20. Si ayer lo logró el Celta, fue por aplicar la locura al fútbol y dejar de lado una cordura que invitaba a replegarse y no hacer locuras con 0-1 en el marcador. 

Probablemente la mayor parte de equipos de la Liga mantendrían el 0-1 durante casi todo el partido, algunos hasta el final, y no buscarían nada más que proteger el marcador alcanzado. Algunos triunfarían, y otros verían como el Las Palmas le empataba o le remontaba el partido, pero siempre apelando a la cordura. 

El propio Las Palmas, que es un equipo que está muy de moda por su juego bonito, apeló a la cordura tras el empate. Tenía un jugador más que el Celta, pero renunció a seguir instalado en la locura en la que se había convertido el partido, y fue el Celta quien siguió buscando la victoria, a pesar de que todo parecía indicar que cada ataque de los de Berizzo alimentaba las posibilidades de que el rival matase el partido en una contra. El Celta se vuelve loco en la cordura. Es su estilo de vida, es su forma de ver el fútbol. Es la forma en la que Berizzo ha logrado que le sigan sus jugadores. Así llevó al equipo a Europa, y lo mantiene entre las diez primeras posiciones esta temporada. 

Este equipo nos dará disgustos como el de ayer, o el de Villarreal, y enormes alegrías como las goleadas a Deportivo o Barcelona. La locura es así. Va y viene. A veces estamos mejor, y otras nos afecta. Pero el círculo de volverse loco dentro de la cordura nunca cambiará. Y eso nos hará grandes. O al menos nos hará emocionarnos y disfrutar con este deporte llamado fútbol al que muchos se empeñan en convertir en un triste trámite para pasar un sábado o un domingo. El fútbol no se hizo grande así, sino peleando en el barro con borceguíes pesados y balones descosidos que se llenaban de agua y se volvían intratables. Aquella épica, locura pura, fue la que enamoró a nuestros abuelos y convirtió al fútbol en el deporte elegido.

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