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| Foto: Óscar Vázquez / La Voz de Galicia |
Gabri Veiga vive uno de los momentos más dulces de su carrera tras proclamarse campeón de la liga portuguesa con el FC Porto, un logro que supone su primer gran título en tierras lusas tras ganar la Champions asiática la pasada temporada con el Al-Ahli. El centrocampista porriñés atraviesa una etapa de plenitud deportiva, asentado en un proyecto competitivo y disfrutando del éxito colectivo, algo que no oculta en sus intervenciones públicas recientes.
Pese a ese presente ilusionante, el vínculo emocional con el Celta sigue intacto. Veiga nunca ha escondido su deseo de regresar algún día a Balaídos, una idea que permanece en su horizonte personal aunque, tal y como él mismo reconoce, todavía no forma parte de los planes inmediatos. En declaraciones a Radio Galega, el futbolista dejó claro que ese anhelo existe, pero que responde más a una aspiración futura que a una posibilidad cercana. “Sería un sueño estar en el Celta con Iago como director deportivo. Con Claudio, con todos mis amigos. Sería un sueño, pero ahora mismo no está en los planes de nadie. Ni del club ni míos. Son etapas de la vida que tenemos que vivir y por las que tenemos que pasar”, afirmó, mencionando directamente a Iago Aspas como parte de ese imaginario regreso.
El canterano celeste insiste en que su presente pasa por seguir creciendo lejos de Vigo, sin perder de vista sus raíces. Se muestra agradecido por la oportunidad de competir al máximo nivel y, al mismo tiempo, mantiene viva la conexión emocional con el club que lo formó. “Estoy muy feliz en el Porto, sin olvidar jamás el club de mi vida. Ese reencuentro tendrá que esperar un poco”, explicó, dejando entrever que su carrera aún tiene capítulos por escribir antes de plantearse seriamente una vuelta.
Esa idea de retorno, más sentimental que inmediata, ha acompañado a Veiga desde su salida al extranjero. El propio jugador recordó que nunca consideró su marcha como una despedida definitiva. “Siempre dije desde el primer día que me fui a Arabia que no iba a ser un ‘hasta luego’, sino un ‘hasta pronto’, porque estoy seguro de que en algún momento nuestros caminos se volverán a cruzar y espero que volvamos a ser muy felices juntos”, insistió, reforzando la narrativa de un regreso que, aunque probable en el largo plazo, no se producirá a corto plazo.























