Este martes los jugadores internacionales del Celta disputan la última serie de partidos dentro de esta ventana FIFA. Al margen del encuentro de Suecia, el más importante de todos los que disputan jugadores célticos, habrá que estar muy pendiente a lo que sucede con Rumania, ya eliminada de la carrera por el Mundial, que esta tarde juega un amistoso ante Eslovaquia.
El celtismo sigue pendiente de Andrei Radu, que sigue apareciendo en el parte médico del club a pesar de que el pasado jueves disputó el partido completo con la selección rumana en las semifinales del play-off, que perdería ante Turquía (1-0). Lo más positivo es que en ese partido se vio a Radu al cien por cien, al menos en apariencia, realizando golpeos y carreras sin ningún tipo de problema.
Su presencia en estos partidos parecía descartada cuando salió cojeando de Balaídos tras el partido ante el Deportivo Alavés, ayudado por los fisios. Rumania incluso convocó a otro guardameta para suplirle, pero tras las pruebas a las que fue sometido al día siguiente, en las que se descartaba lesión, viajó a su país natal para uno de los partidos más importantes del combinado que dirige Lucescu en los últimos años. Por cierto, el técnico ha sufrido un problema cardiaco en uno de los entrenamientos de esta semana, ingresando por ello en un centro médico.
Esta noche (20:45) Rumania se mide a Eslovaquia en un partido sin nada en juego, más allá de la honra, y lo más lógico sería no forzar y que Radu no tenga minutos, pero no se puede descartar ni mucho menos que juegue.





















