![]() |
| Foto: Diogo Cardoso / Getty Images |
El Celta cerró ayer un maravilloso viaje por Europa que le llevó hasta los cuartos de final. Esta temporada nos ha dejado grandes momentos para el recuerdo, de los que se hablará dentro de muchos años, pero también nos dejó un final bastante feo, con un equipo totalmente caído a merced de un rival que demostró una gran solidez, pero seguramente en otro momento de la temporada hubiese tenido muchos más problemas para eliminar al Celta. El fútbol es así, y al Celta le tocó la eliminatoria más importante del año en el peor momento, aunque siempre hubiese podido ser peor.
Ahora la Europa League ya es pasado, nos servirá para recordarla y quizás para aprender de cara al futuro. Lo que toca ahora son siete finales para volver a Europa, ese cántico que el año pasado unió a todo el celtismo y al equipo en pos de un objetivo que no tocábamos desde hacía 8 años. La idea es que no pase tanto tiempo, y si es posible que sea este mismo año. Desde ya nos ponemos en modo "voltar a Europa", porque este equipo ha demostrado que puede hacerlo.
Eso sí, no será ni mucho menos fácil. El equipo está en un momento terrible, encajando goles con una facilidad pasmosa, y quien más y quien menos tiene ahora mismo la sensación de que no somos capaces de ganarle a nadie. No es así, lo seremos. El reto comienza con dos salidas muy difíciles, ante dos equipos Champions como Barcelona y Villarreal. No nos engañemos, sacar algo de ahí es muy complicado a día de hoy, pero hace un mes todos confiaríamos en que podía ser. Es el mismo equipo el que viajará al Camp Nou y a La Cerámica que lo hizo en el Bernabéu y en el Groupama Stadium. El mismo. Con alguna baja, que esperemos recuperar, y con jugadores en baja forma que el cuerpo técnico debe reactivar.
Pero no se puede dilatar. Urge recuperar la solidez que teníamos hace muy poco para optar a una de esas ansiadas plazas europeas. No todos los años se pone a tiro para un equipo como el Celta. Y no estaría de más, que en caso de conseguirlo, el club mostrase más ambición en la planificación deportiva, y tal vez sea mucho pedir, pero nunca está de más el acierto. Pero eso será otra historia.























