Williot Swedberg dio un paso importante hacia su recuperación este jueves iniciando entrenamiento con el grupo, por lo que su presencia ante el Elche, que no está ni mucho menos garantizada, está un poco más cercana después de que ayer, en la vuelta al trabajo del equipo tras el partido de Villarreal, mantuviese actividad individual. Por delante quedan dos sesiones de entrenamiento que dictarán sentencia sobre su estado físico.
La lesión del escandinavo, sufrida en el último entrenamiento antes del partido de La Cerámica, era bastante leve ya que apenas sufría una sobrecarga en los gemelos, por lo que se esperaba que pudiese estar listo para medirse al Elche. Más complico lo tiene Matías Vecino, a pesar de la buena noticia de que ayer inició actividad en el campo. Este jueves se ha ejercitado nuevamente en solitario, y lo normal es que no vuelva, como mínima, hasta el partido del Metropolitano ante el Atlético de Madrid.
Con respecto a Carl Starfelt el club no ha anunciado nada nuevo. Sigue entrenando de forma individual y muy limitada por el dolor que tiene en la zona lumbar, que ha provocado que el club recurra a un especialista de espalda externo para intentar reconducir la situación del zaguero celeste, que se está jugando, además de su participación con el Celta en estas últimas jornadas, su presencia en el Mundial.
























